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Queremos que más niñas y niños ganen la batalla, sean personas resilientes y tengan una vida plena y feliz. ¡Queremos que luchen hasta el final y nunca se rindan!
Indudablemente se podrá contar con un discurso contra la corrupción consistente el día que se exprese claramente la voluntad política para combatirla.
Es obvio que la consulta en un escenario controlado por Morena, con elevados niveles de aprobación hacia López Obrador, será desvirtuado en un festín de ratificación.
Reintroducir los clásicos puede ayudarnos a tener una sensación de seguridad y de orden.
Hace unos días el que fuera hogar de la pintora, en la actualidad Foro Valparaíso que forma parte del Fondo de Cultura Citibanamex inauguró “Yo, María Guadalupe, pintora, vuelvo a casa”, exposición que rompe los esquemas de montaje y de manera lúdica nos invita a conocer a la artista y su familia, no se angustien el código de vestimenta es informal.
¿Cómo aprender a ser antirracista si toda la sociedad se encarga de enseñarnos lo contrario? Si desde nuestro primer círculo social, que es la familia, nos llueven comentarios racistas y discriminatorios casi todo el tiempo.
Nuestra cultura no entiende el agotamiento, ni siquiera el hecho de que nos podemos agotar con una semana laboral perfectamente ‘normal’ de 40 horas.
Las empresas del sector energético podrían seguir desplegando recursos y talento aun cuando las comisiones autónomas dejaran de serlo, siempre que el ejercicio de la política propicie reglas de inversión consistentes y creíbles para el largo plazo.
Este caso es la prueba máxima para un presidente que ha pregonado una supuesta superioridad moral y que ha declarado el fin de la corrupción, pero que no ha dado un solo resultado concreto en el combate a la corrupción.
Era evidente desde el día uno que toda la escaramuza contra Cuitláhuac García terminaría en una pifia, toda vez que las acciones del Senado nunca tuvieron ni pies ni cabeza.
La sociedad mundial está muy próxima a ser inteligente y lo será en su totalidad cuando la energía, los edificios, el transporte, la educación, el suministro de agua, la gestión de desechos y la seguridad física y cibernética estén asegurados.
Es un privilegio ser humanos, aprovechémoslo, tomemos responsabilidad, encontrémonos.
Con buenas intenciones empiezan todas estas acciones que terminan descomponiendo el Estado de derecho.
Cuando camino por la calle y en algún lugar suena un bolero, a veces me detengo a escucharlo hasta el final y lo entono muy bajito.