Síguenos

 

Estilo de vida

Invento que genera energía renovable a partir de vegetales en putrefacción gana el premio James Dyson

Carvey Maigue, de Filipinas, usó una sustancia hecha de desechos agrícolas. Foto: Cortesía

Recibe en tu correo el newsletter de La-Lista

Rebecca Smithers/The Guardian

Un material novedoso hecho de frutas y vegetales en putrefacción que absorbe la luz UV del sol y la convierte en energía renovable ha hecho que diseñador gane el primer premio de sustentabilidad en los premios de James Dyson de este año. 

Con un récord de 1,800 propuestas, a pesar de las dificultades por el Covid-19, el premio se le otorgó a Varvey Ehren Maigue, estudiante de 27 años de la Universidad Mapúa en las Filipinas, por su sistema Aureus que usa los principios científicos detrás de las auroras boreales

El otro premio de la competición internacional se le dio a la inventora de un dispositivo biomédico de bajo costo que puede usarse en casa para detectar cáncer de mama, utiliza inteligencia artificial para analizar orina. 

Aureus está hecho de desechos agrícolas y se puede poner como paneles en paredes y ventanas. Permite que fotones de alta energía se absorban por partículas luminiscentes derivadas de frutas y vegetales que luego los reemiten como luz visible. A diferencia de los paneles solares, el sistema es efectivo incluso cuando no está viendo directamente al sol porque puede captar la luz UV que pasa a través de las nubes y la que rebota con paredes, con el pavimento y con otros edificios. 

Maigue, quien se vio forzado a comenzar de nuevo con su invento porque una versión anterior era muy cara dijo: “Ganar el premio James Dyson es un principio y un final. Marcó el final de años de dudar si mi idea tendría relevancia global. Quiero crear una forma mejor de energía renovable que use los recursos naturales del mundo, este cerca la las vidas de la gente, y que forje caminos alcanzables hacia un futuro sustentable y regenerativo”. 

Los dos ganadores, que recibieron 799,890 dólares para desarrollar sus inventos fueron elogiados por los jueces por enfrentarse a problemas de importancia global, métodos sostenibles para generar efectivamente energía renovable y mujeres que no tienen revisiones de cáncer de mama. 

El premio internacional fue para la estudiante de posgrado de 23 años Judit Giró Benet por su Blue Box, que ofrece una alternativa simple a las mamografías. 

Benet, de Tarragona, España, que ahora estudia en la Universidad de California en Irvine, se inspiró en el diagnóstico de cáncer de mama de su madre, y con el 40% de mujeres que no van a sus mamografías, y la necesidad de una alternativa menos invasiva y más accesible. Su trabajo exploró la evidencia de que perros habían detectado cáncer en humanos después de olfatear su aliento. 

Ya lleva 15 años, el premio James Dyson opera en 27 países, y está abierto a estudiantes y recién graduados que estudien diseño de producto, diseño industrial e ingeniería. Reconoce y recompensa a soluciones imaginativas de diseño a problemas globales. 

The Tyre Collective, un grupo de estudiantes de maestría del Colegio Imperial de Londres y del Real Colegio de Arte, fueron uno de los siguientes lugares por su solución para el creciente azote ambiental causado por el desgaste de los neumáticos por el transporte terrestre. El otro es Scope, de estudiantes de la Universidad de Waterloo, Canadá, que diseñaron un nuevo lente que usa cristales líquidos para tener fotos con zoom de alta calidad en las cámaras de teléfonos móviles. 

Este texto se publicó en The Guardian y lo tradujo Andrés González. Consulta el artículo original haciendo click en el logo:

The Guardian
Contribuye a The Guardian

También te puede interesar

Publicidad