Más de 1,200 trabajadores de Google condenan el despido de científica de inteligencia artificial
La empresa fue demandada por trabajadoras de California. Foto: Pixabay

Por Julia Carrie Wong

Más de 1,200 empleados de Google y 1,500 académicos protestan porque una importante científica afroamericana, que estudia la ética de la inteligencia artificial, dijo que la despidieron de Google y que la compañía trató de poner fin a su investigación.

Timnit Gebru, quien era una de las cabezas del equipo de ética de inteligencia artificial de Google, escribió en Twitter que la habían despedido porque envió un correo electrónico interno para un grupo de mujeres y aliados que trabajan en la unidad de inteligencia artificial de la compañía.

El correo electrónico se publicó inicialmente en el boletín de tecnología Platformer y se refiere a una disputa en torno a un trabajo de investigación, pero en realidad expresa más la frustración por los programas de diversidad de Google. Gebru argumenta que “no hay credibilidad” o verdaderos incentivos para que el liderazgo de Google cambie. “Tu vida empeora cuando empiezas a hablar a favor de las minorías y los otros líderes se empiezan a alterar”, escribió Gebru. “No hay forma de que con más documentos o más conversaciones se logre algo”.  

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Gebru es una de las científicas afroamericanas más conocidas y respetadas en el campo de la inteligencia artificial. Antes de unirse a Google escribió un trabajo muy citado en 2018, el cual señalaba que hay más errores en la tecnología de análisis facial de mujeres con tonos de piel más oscuros. También es cofundadora de Black in AI, que busca un aumento de la representación de la gente de color en el sector.

La disputa en torno a la investigación de Gebru surgió en noviembre, cuando un director de Google le dijo que tenía que retractarse o retirar su nombre de un trabajo del que es coautora, contó Gebru a la revista Wired. El trabajo, en el que participaron varios investigadores de Google y externos, argumenta que las compañías tecnológicas podrían hacer más para que los sistemas de inteligencia artificial que imitan la escritura y lenguaje humano no exacerben los sesgos de género históricos ni el uso de lenguaje ofensivo, se lee en una copia a la que tuvo acceso Reuters.

“Creo que nos están censurando y creo que esto tiene implicaciones en todas las investigaciones éticas de inteligencia artificial”, dijo a Wired. “No vas a tener trabajos que hagan siempre feliz a la compañía y que no señalen problemas. Eso es una antítesis de lo que significa ser este tipo de investigador”.

Gebru dijo que intentó negociar con Google y ofreció retirar su nombre si le daban una explicación completa de las objeciones de la compañía y la oportunidad de hablar sobre un mejor proceso para manejar estos asuntos en el futuro. Si la compañía declinaba, ella se marcharía.

Google se negó a su petición y, cuando Gebru envió el correo sobre los esfuerzos de diversidad, la compañía compartió un email a su equipo para informarle que había aceptado su renuncia. Cortaron su acceso al correo de la compañía. Pero Google insiste en que ella renunció.

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Su salida abrupta sacudió a Google y a la comunidad de investigación de inteligencia artificial. Sherrilyn Ifill, presidenta del Fondo Educacional y Defensa Legal de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, escribió en Twitter que el despido de Gebru era “absolutamente irritante” y “un desastre”. Más de 1,200 empleados de Google y más de 1,500 miembros de la academia y la sociedad civil firmaron una carta de protesta.

El despido es un acto de castigo en contra de la Dra. Gebru, anuncia peligro para la gente que trabaja para la inteligencia artificial ética y justa, especialmente para personas de raza negra y color, en todo Google”, se lee en la carta publicó un grupo que organizó un paro para protestar por el trato de la compañía al problema del acoso sexual y la discriminación de género.

“La integridad en la investigación no puede garantizarse en el ambiente de investigación corporativa de Google, y el despido de la Dra. Gebru derrumbó un acuerdo de trabajo de lo que la compañía va a permitir. Se trata de un momento que va más allá de Google”

La salida de Gebru se acumula con años de angustia, incluyendo varias renuncias y despidos, en el departamento de inteligencia artificial y otras organizaciones de Google por la diversidad y por los esfuerzos de la compañía para minimizar los daños potenciales de su servicio.

La Junta Nacional de Relaciones Laborales emitió una queja para acusar a la empresa de monitorear e investigar a varios empleados que después fueron despedidos por protestar en contra de las políticas de la compañía, y por tratar de organizar un sindicato.

Jeff Dean, director de la unidad de inteligencia artificial de Google, se dirigió a los empleados en un correo. Hizo referencia al email de Gebru dirigido a las mujeres y grupo de aliados: “también me siento mal porque cientos de ustedes recibieron un correo esta semana de Timnit diciéndoles que detuvieran un trabajo crítico de programas DEI. Por favor, no lo hagan”.

Días después, Dean publicó una declaración más amplia sobre el despido de Gebru, que él sigue llamando renuncia. En ella reitera su argumento de que el trabajo no incluía suficientes referencias sobre los esfuerzos de Google para limitar el impacto sobre el medio ambiente de la computación o sobre los intentos para mitigar los sesgos en inteligencia artificial.

Google declinó hacer comentarios adicionales a la declaración de Dean.

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