Facebook supo de campaña de desinformación de presidente hondureño y no hizo nada en 11 meses
Juan Orlando Hernández, máximo centro, fue reelegido en 2017 en una votación ampliamente considerada fraudulenta. Ilustración: Erre Gálvez / The Guardian

Facebook permitió que el presidente de Honduras inflara artificialmente la apariencia de popularidad en sus publicaciones durante casi un año, después de que la compañía fue alertada por primera ocasión de la actividad.

El astroturfing  (el equivalente digital a las audiencias de acarreados) fue una sola faceta de una campaña de desinformación en línea más amplia que la administración ha utilizado para atacar a sus críticos y desvirtuar movimientos sociales, según activistas y académicos hondureños.

Las publicaciones en Facebook de Juan Orlando Hernández, un autoritario de derecha cuya reelección de 2017 es ampliamente considerada fraudulenta, recibieron cientos de miles de reacciones falsas de más de mil páginas de Facebook inauténticas (perfiles de negocios, organizaciones y figuras públicas) maquilladas para parecer cuentas de usuarios normales.

La campaña fue descubierta en agosto de 2018 por la científica de datos de Facebook Sophie Zhang, cuyo trabajo involucraba combatir las interacciones falsas: comentarios, compartidas, likes y reacciones de cuentas inauténticas o comprometidas.

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Zhang comenzó a investigar la página de Hernández porque era el beneficiario del 90% de todas las interacciones falsas recibidas por páginas cívicas o políticas en Honduras. Por ejemplo, durante un periodo de seis semanas en 2018, las publicaciones en Facebook de Hérnandez recibieron reacciones de 59,100 usuarios, de los cuales 46,500 eran falsos.

Ella encontró que uno de los administradores de la página de Hernández también administraba cientos de páginas inauténticas que se utilizaban con el único propósito de impulsar las publicaciones en la página de Hernández. Este individuo también era administrador de la página de Hila Hernández, la hermana del presidente, quien sirvió como ministra de comunicaciones hasta su muerte en diciembre de 2017.

Aunque la actividad violaba la política de Facebook contra “conductas inauténticas coordinadas” (como la campaña de engaños utilizada por una operación de influencia rusa durante las elecciones de 2016 en Estados Unidos), la plataforma ignoró la campaña durante casi un año, y finalmente la desarticularon en julio de 2019.

A pesar de esto, la campaña para impulsar a Hernández en Facebook volvió en repetidas ocasiones, y Facebook mostró poco interés por castigar las reincidencias. Guy Rosen, vicepresidente de integridad de Facebook, se refirió al retorno de la campaña en Honduras como una “tristeza” durante una discusión interna en diciembre de 2019, pero enfatizó que la compañía necesitaba priorizar las operaciones de influencia contra EU o Europa occidental, o que eran organizadas por Rusia e Irán.

El administrador de la página de Hernández también volvió a Facebook a pesar de que fue expulsado durante el operativo de julio de 2019. Su cuenta indicaba que era empleado del palacio presidencial de Honduras e incluía fotografías tomadas dentro de áreas restringidas en las oficinas del presidente.

El administrador de la página no respondió a las preguntas de The Guardian, y su cuenta fue eliminada dos días después de que The Guardian cuestionara a Facebook por su existencia.

Una portavoz de Facebook, Liz Bourgeois, dijo: “Estamos en desacuerdo fundamental con la caracterización de la señorita Zhang de nuestras prioridades y esfuerzos para acabar con los abusos en nuestra plataforma.

“Investigamos y compartimos públicamente nuestros descubrimientos sobre la desarticulación de esta red en Honduras hace casi dos años. Estas investigaciones tardan en comprender el panorama completo de las actividades engañosas por lo que no castigamos por fragmentos y tenemos confianza en nuestra atribución pública… Como con otras desarticulaciones de CIBS, continuaremos monitoreando y bloqueando intentos de reconstruir la presencia en nuestra plataforma”.

Facebook declinó comentar sobre el regreso a la plataforma del administrador de la página de Hernández. No cuestionaron las aseveraciones facticas de Zhang sobre el caso de Honduras.

Hernández no respondió a los cuestionamientos enviados a su oficina de prensa, su abogado y su ministro de transparencia.

Las campañas engañosas de redes sociales se utilizan para “disuadir la participación política o para cambiar la opinión de los que sí participan”, dijo Aldo Salgado, cofundador de Citizen Lab Honduras. “Funcionan para emular el apoyo popular que le falta al gobierno”.

Eugenio Sosa, profesor de sociología en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, dijo que el uso del astroturfing por parte del gobierno para apoyar a Hernández “se relaciona con la profunda erosión de la legitimidad, la poca credibilidad que tiene, y la enorme desconfianza pública sobre lo que hace, lo que dice y lo que promete. Sin embargo, más allá de los leales partidarios del presidente, Sosa dijo creer que tiene pocos efectos sobre la opinión pública, debido a un constante flujo de encabezados sobre la corrupción de Hernández y sus vínculos con el narcotráfico.

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El hermano de Hernández fue juzgado por tráfico de drogas en una corte federal de EU en octubre de 2019, y el mismo presidente ha sido identificado por los fiscales estadounidenses como co conspirador en múltiples casos de tráfico de drogas y corrupción. Hernández no ha sido acusado de algún crimen, y negó cualquier acto indebido. Hasta hace poco, se le consideraba un aliado clave para EU en Centroamérica.

Salgado dijo que la administración de Hernández comenzó a recurrir a las campañas de desinformación en redes sociales en 2015, cuando un enorme escándalo de corrupción relacionado con el robo de 350 millones de dólares del sistema de salud y pensiones del país inspiró varios meses de protestas y marchas con antorchas. “Ahí fue cuando surgió la necesidad del gobierno y comenzaron a crear desesperadamente un ejército de bots”, dijo.

Facebook, que tiene alrededor de 4.4 millones de usuarios en Honduras, fue un arma de doble filo para los organizadores de protestas no partidistas, que utilizaron la red social para organizarse pero también recibieron ataques por parte de una campaña de desinformación que los acusaba de ser controlados por Manuel Zelaya, el expresidente derrocado en el golpe de estado de 2009.

“La campaña de desprestigio fue psicológicamente abrumadora”, dijo Gabriela Ben, una activista social y una de las lideres de la marcha con antorchas. “No es fácil resistir tantas críticas y tantas mentiras. Afecta a tu familia y seres queridos. Es el precio a pagar en un país tan corrupto cuando intentas combatir la corrupción.

“En Honduras no hay garantías para los defensores de derechos humanos”, añadió. “Estamos a la merced de los poderes que dominan al país. Ellos intentan atemorizarnos y detener nuestro trabajo, ya sea mediante terror psicológico o campañas en redes sociales para ocasionar rechazo y odio”.

Las campañas de desinformación suelen emplearse durante periodos de inconformidad social y típicamente presentan a los manifestantes como violentos o tendenciosos, de acuerdo con Sosa, el sociólogo. “Ahuyenta a las personas que pensaban participar”, dijo.

Hernández ganó un segundo término en las elecciones de 2017 plagadas de irregularidades. Con el país azotado por protestas y medidas violentas del gobierno, investigadores en México y Estados Unidos documentaron la enorme escala del uso de bots en Twitter para promover a Hernández y proyectar una falsa perspectiva de “buenas noticias, prosperidad y tranquilidad en Honduras”.

Hernández en la casa presidencial en Tegucigalpa el mes pasado. Fotografía: Orlando Sierra / AFP / Getty Images

Las nuevas protestas de 2019 contra los esfuerzos del gobierno para privatizar la educación pública y los sistemas de salud fueron recibidas por una campaña de desprestigio digital, en esta ocasión con el respaldo de una empresa de marketing político israelí que fue expulsada de Facebook en mayo de 2019 por violar sus políticas de conductas inauténticas coordinadas.

Archimedes Group creó páginas de Facebook falsas que actuaban como sitios de noticias hondureños u organizaciones comunitarias que promovían mensajes proHernández, de acuerdo con el análisis del DFRLab de Atlantic Council. Entre ellas había una página que mostraba anuncios que afirmaban que Zelaya era la fuente de las protestas, y dos páginas que impulsaban el mensaje de que Hernández se empeñaba en luchar contra el narcotráfico.

“Ellos dijeron que nosotros incitábamos a la violencia y teníamos grupos de delincuentes”, dijo Suyapa Figueroa, presidenta del Gremio Médico Hondureño, que resaltó como una de las líderes de las protestas de 2019. “Algunas personas tenían miedo de apoyar a los manifestantes en la plataforma porque pensaban que Zelaya estaba detrás. Siempre hubo miedos de que el movimiento estuviera políticamente manipulado y eso limitó el crecimiento”.

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Figueroa todavía sufre por la desinformación de Facebook. Una página que se hace pasar por ella ha sido utilizada para “atacar a los líderes de la oposición y crear conflictos internos”, dijo.

“Lo he reportado y muchos de mis amigos también, y aún así no han eliminado la página falsa”, dijo.