#8M
Mi primera marcha feminista fue transformadora. Me abrió los ojos a la importancia de la lucha y me mostró que la solidaridad y el compromiso son fundamentales para lograr la igualdad de género.
La pequeña empresa de una colectiva en Morelos ayuda a generar empleo para mujeres que enfrentan la pobreza
En pleno 2023 todavía es necesario decirles a compañeras y compañeros que el Día Internacional de las Mujeres es una fecha solemne, que conmemora la lucha de las mujeres por sus derechos. Mi recomendación más básica: no felicitar.
Si me preguntan al lado de quién quiero marchar, la respuesta será siempre al lado de las víctimas, de las mujeres que luchan todos los días y en su labor lo hacen también para abrir camino a otras mujeres.
La violencia contra las mujeres en México va en incremento y el presidente de la República ha decidido no escuchar y no atender a las miles de mujeres que exigen vivir en paz.
¿Qué pasaría si desaparecen tu mamá, tu tía, tu esposa, tu hermana, tu sobrina o tu hija? ¿Qué pasaría si todas las mujeres nos esfumáramos como las miles de mujeres que han muerto a causa de la violencia? ¿Este país sería el mismo?
No es nuestro objetivo discutir, pero sí provocar a quienes quieran y estén dispuestas a cuestionar las posiciones de poder que el feminismo recrea.
Hay casi 25 mil mujeres desaparecidas en México, la mayoría de entre 10 y 20 años de edad, muy probablemente víctimas de feminicidios y trata para explotación.
No hay barda lo suficientemente alta ni discurso lo suficientemente victimario que vaya a callar las voces de cientos de miles de mujeres, unidas para poner el foco de atención en todas nuestras problemáticas.
Con ellas, las presentes y las que no pueden acompañarnos, nos manifestamos cada 8 de marzo, uno de los días en que recordamos que nosotras somos cada una ellas.