Carlos Celis

Martes 10 de marzo de 2026

Carlos Celis

Los realizadores de cine, como cualquier otro creador de contenido, están tan ávidos de atención que aceptan a conveniencia cualquier comentario sobre su trabajo.
Hollywood podría tener la última carcajada porque, al menos en Estados Unidos, ‘Wonka’ y ‘El color púrpura’ funcionaron muy bien en taquilla.
Es una práctica muy común que un medio de comunicación cite a otro medio como fuente, sobre todo si este es un medio poderoso o quien da la noticia es un comunicador de referencia.
Habría que preguntarse qué tan bueno es para los miembros de la diversidad sexual que el cine le restriegue en la cara a los conservadores su libertad.
Barbie y Taylor Swift generaron millones y movieron economías enteras, en un planeta donde el 85% de habitantes no son blancos y constituyen la Mayoría global.
No es culpa del público desconocer los títulos más importantes de la cinematografía mundial. El acceso a la información y a la cultura se ha convertido en un privilegio.
Tal vez la Inteligencia Artificial pueda sacudir a este mercado y ayudar a democratizarlo. O quizá, como siempre, las élites seguirán manteniendo el control.
La industria del cine y las plataformas de streaming descubrieron una nueva fórmula: ¿por qué no mezclar la alegría de la Navidad con el miedo por el fin del mundo?
Mientras los medios de comunicación sigan tratando de evadir la realidad, aportarán negativamente a la ignorancia de su audiencia y a perpetuar estereotipos.
En países que privilegian las uniones, casarse ayuda a mitigar el costo de vida por gastos compartidos, pero es un tipo de relaciones que hoy se conocen como “inflationships”.