Causa en Común
Como hay gente que convierte las atrocidades en puya matutina, desplante victimista o bazofia electorera, no está de más una pequeña muestra de los al menos 600 asesinatos de mujeres y niñas en lo que va de este año.
Los apagones nos llegaron, no sólo como realidad, sino como metáfora política de un gobierno oscurantista que no asume el poder como responsabilidad, sino como el pago tardío de una deuda nacional, la de no haberle votado antes, como se debía, y que hoy le cobra a todos con interés compuesto.
Como ya estamos en las elecciones, también es temporada de carnaval para los extras de cualquier desnivel, algunos de ellos febriles de cloaca que se sulibeyan con el desplante, el abuso, el linchamiento...
Algunos municipios ni siquiera cuentan con los registros de los policías asesinados, dice la investigadora Airam Saucedo
“Si no intimidas, no eres fuerte, y así el gobierno se comprime cada vez más a su esencia de manotazo interminable”, dice José Antonio Polo Oteyza, de Causa en Común.