ciudadano político
Ya inició la campaña que pretende enlodar la elección, desprestigiar al árbitro, crear míticos enemigos a los que se les atribuirán las derrotas, y lo más preocupante, el desprecio total por las reglas del juego.
La gran contribución de la democracia a la humanidad no es la eficacia en la toma de decisiones. La gran contribución de este sistema es su capacidad de evitar que una sola persona o grupo puedan concentrar todo el poder y aplastar con sus decisiones a otra persona o grupo.
La prioridad número uno del gobierno debería ser la prevención y la investigación de estos delitos, para que ninguno quede impune. El presupuesto y las políticas públicas deberían reencausarse para atender este drama.
El presidente y su partido parecen obsesionados en dividir en dos al país: conmigo o contra mi. No hay matices, no hay propuestas de campaña, no hay rendición de cuentas ni ofertas de corrección o mejora del rumbo.
El costo de limitar el poder a través de órganos que vigilan la constitucionalidad, la legalidad y la debida utilización de los recursos, es que las cosas avanzan más lento, pero sin abusos. Y eso es algo que no podemos perder, nunca.
El gobierno no mató a las más de 300 mil personas que hasta el día de hoy han muerto por la pandemia, pero los mexicanos tenemos el derecho a la salud, según el artículo 4 de la Constitución, y, por eso, el Estado tiene la obligación de procurar las mejores condiciones para mantenerla. Hay responsabilidades.
El presidente y el movimiento que lo llevó a la presidencia han perdido gran parte de la credibilidad que los llevó al poder. Mentir se ha convertido en una forma de gobierno.
“No pienso corregir” parece decir el Presidente permanentemente. ¿Dónde quedó la empatía con las personas que otros gobiernos habían olvidado? ¿Dónde está el implacable luchador social que escucha a los violentados y a los pobres?
La irresponsabilidad es el gran truco del populista. Ese es su secreto, y nuestra tarea es desenmascararlo.
Cuando vives en una Democracia hay dos alternativas: haces política o te la hacen a ti. Es decir, te involucras en los asuntos públicos de alguna manera.