Donald Trump
La demanda texana ofrece una mezcla infundada de acusaciones de fraude electoral, pero cita al reino imaginario de Gondor como evidencia.
Finalmente el presidente de México se contagió de Covid-19. Y no digo “finalmente” como un sarcasmo ni por pretender ser condescendiente. Tampoco lo digo como la celebración de un hecho esperado. Lo digo simplemente como lo que es: una consecuencia.
Si miramos hacia los últimos cuatro años, no solo hubo represión de la derecha. Los movimientos florecieron, y ganaron batallas importantes.
Ayanna Pressley y Cori Buch encabezan los llamados a la conmutación. La administración Trump se apresuró a ejecutar a 13 reclusos con pena de muerte.
El presidente chino, Xi Jinping, advirtió el lunes del peligro de una “nueva Guerra Fría” y abogó por el multilateralismo en la inauguración del Foro Económico Mundial, que este año se celebra en formato de videoconferencia.
Es imposible no hablar del nuevo presidente de EU. A través de películas, libros y en general de la cultura popular, se ha retratado siempre al habitante de la Casa Blanca como un persona importante, sumamente poderosa, y cuyas acciones (buenas o malas) tienen repercusiones globales que, directa o indirectamente, pueden llegar a impactar nuestro entorno.
AMLO se queja de censura de la firma del pajarito azul, pero, a diferencia de Trump, no ha perdido esa tribuna.
Durante su campaña por la presidencia de los EU, Joe Biden hizo muchas promesas de apoyo y reivindicación de las personas con discapacidad, como un zar del tema que trabajará directamente con el poder ejecutivo. Después de conseguirle votos, ahora las organizaciones civiles comienzan su segunda tarea: recordarle al presidente electo cumplir con sus compromisos.
Cualquiera que sea la nueva vida de Trump, se desarrollará en su conjunto vacacional de Mar-a-Lago en Palm Beach.
El mandato de Trump estuvo marcado por una serie de escándalos que terminaron con un estallido final que manchará para siempre su legado: el asalto al Capitolio.