Eduardo Sacheri
Conmovido por mi confesión, Sacheri me dio un abrazo, tomó el libro y escribió: “Para Tito, con un abrazo postergado diez años y mis mejores deseos para tu vida”
En estos meses de pandemia me he reencontrado con textos que, como sucede siempre, toman nuevo significado al pasar del tiempo. Esta es una parte de lo que conversé en 2014 con Eduardo Sacheri.