Energía sin política

Domingo 22 de marzo de 2026

Energía sin política

Continuar pensando que cero emisiones refieren a dejar de contaminar del total a lo que consume el ser humano de la naturaleza, dista de una realidad ideológica pro-ambientalista para el futuro.
¿Cuál será la estrategia del gobierno para ser sol y no viento del norte?
Nuestros socios comerciales principales han iniciado a mandarnos señales de advertencia del cambio de la fuerza al péndulo en el mundo, y quieren que nosotros seamos parte.
Los esfuerzos en energía deberían estar sustentados en establecer un sistema energético infinito, que defina los poderes y funciones de sus secretarias, órganos y reguladores, bajo límites sustantivos para su operación de la industria, y que regule las relaciones entre las empresas productivas del Estado y privados.
México no contempla una política radical sobre esto. Solo hay una ley de transición energética que no conceptualiza inversiones adicionales a procesos, solo indica el porcentaje de energía limpia a producir.
El mundo económico, financiero, y tecnológico ha abierto una segunda oportunidad para poder tener un nuevo modelo de transacciones comerciales, basada en una diplomacia económica-climática.
Nuestro socio comercial, está observando, y tiene algunos cambios para disminuir a el Déficit en el balance de intercambios comerciales, y de divisas.
La trola verdadera que en todo el mundo hoy día está en boga de todos, es la eliminación, y/o desuso de los hidrocarburos en el mundo.
Si México no se desarrolla en forma paralela con nuestros socios comerciales, tendremos una industria obsoleta y centrada en un mercado único para México; con una economía circular estacionada y con un techo presupuestal acotado por la administración en turno.
El problema en México radica principalmente en la oposición paralela entre la industria eléctrica y de hidrocarburos, sin entender la función de cada una de ellas.