Estados Unidos y la tecnología
Rusia, y posiblemente China, han desarrollado tecnología capaz de lesionar el cerebro; y una empresa de EU hizo un prototipo en 2004.
La velocidad con la que la tecnología avanza ha demostrado siempre ser mucho más rápida que la regulación, y ha fortalecido a países asiáticos en su camino a la autosuficiencia en la fabricación partes electrónicas prioritarias para poder atender a diferentes industrias.