Opinión

Lunes 9 de marzo de 2026

Opinión

Quiero compartir cuatro puntos que, desde mi perspectiva, se requieren para fortalecer las políticas públicas en nuestro país entorno a esta enfermedad que causa incertidumbre, miedos, enojos, pero también nos hace despertar la esperanza.
Creer que las palabras ‘eficiencia’, ‘productividad’, ‘sociedad del conocimiento’, ‘calidad educativa’ y ‘competencia’ no sirven, por no cumplir con fines políticos específicos, resulta realmente preocupante.
Queremos que más niñas y niños ganen la batalla, sean personas resilientes y tengan una vida plena y feliz. ¡Queremos que luchen hasta el final y nunca se rindan!
Mientras ellos se enriquecen, para el pueblo de México no hay vacunas, ni pruebas, ni empleos, ni seguridad. No cabe duda que han salido peores de lo que imaginábamos.
Las empresas del sector energético podrían seguir desplegando recursos y talento aun cuando las comisiones autónomas dejaran de serlo, siempre que el ejercicio de la política propicie reglas de inversión consistentes y creíbles para el largo plazo.
Lo que “vemos que ven, no ven y tienen que ver” los gobiernos para que se haga presente la ausencia de miles de seres humanos dados por desaparecidos en México.
Hay que limitar el alcance del discurso de los intolerantes, lo cual implica ponerle límites a nuestra tolerancia.
La sociedad mundial está muy próxima a ser inteligente y lo será en su totalidad cuando la energía, los edificios, el transporte, la educación, el suministro de agua, la gestión de desechos y la seguridad física y cibernética estén asegurados.
Se abre una gran oportunidad para demostrar que la nueva reforma eléctrica es viable, pues quedará confirmada la capacidad de la CFE.
Si eres de los que quiere arrancar el día bien informado, hay un podcast para ti.