oscar balmen
Un viejo oficio se convierte en una ocupación de altísimo riesgo en medio de la crisis hídrica que amenaza a la Ciudad de México: ser pipero en los territorios donde una mafia vigilada por el ejército busca capitalizar la falta de agua.
¿Qué motivó que 5 mujeres indígenas pidieran en video al capo Nemesio Oseguera Cervantes que matara a uno de los suyos? Detrás de la petición está la intolerancia religiosa de un jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Te quiero contar cómo era mi pueblo antes que los narcos llegaran. Es importante porque otra gente de por ahí está huyendo de los drones que sueltan bombas. Que se sepa que no siempre fue un pueblo fantasma”, me dice Bety desde Arizona. Estas son sus memorias.
Un listado con las principales amenazas para la paz en este Año Nuevo: un cártel indígena, un estado que no conoce la paz en la actual administración, armas que dejan caer bombas…
Francisco J*, miembro de la Cámara Nacional de Comercio en el Estado de México, escribe sobre su secuestro como vendedor de pollos y su anhelo de que el gobierno mexicano logre la liberación de cuatro, como él, bajo el yugo de La Nueva Familia Michoacana.
¿Una disputa por drogas? No. ¿Una pelea por el control de ductos de combustible? Tampoco. ¿La venganza de un cártel contra un infiltrado en una posada? Menos. Las razones son más escalofriantes porque van al fondo de este país.
Este 2024, la militarización de la seguridad pública para supuestamente frenar el consumo de drogas en México llega a la mayoría de edad. Esta es una carta por un importante aniversario para el más trágico de los conflictos.
Por años, las películas y series sobre narcotráfico contaron historias sobre dinero fácil y rápido. Esta es una rápida revisión a adolescentes que han sufrido la realidad de esa promesa incumplida: el crimen no cumple, pero sí hunde.
¿Qué hacer si, de pronto, te vuelves un padre o madre buscadora de un hijo o hija desaparecida? Este texto es para ti, Lourdes, y para tu hijo Ramiro, desaparecido a los 15 años en Río Bravo, Tamaulipas.
En la vorágine de violencia que vive México hay un factor clave que la sociedad está ignorando: la responsabilidad del sistema educativo que expulsa de las aulas a jóvenes y los acerca a cometer delitos.