valentina peralta puga
Cien mil seres humanos desaparecidos en México han esperado por años a que exista una normativa específica, que las fiscalías la conozcan, la implementen y respeten los derechos de las víctimas.
Hay que exigir actuar con los fundamentos legales necesarios para que las conferencias mañaneras se sigan realizando como obligación del Ejecutivo federal aun después de este sexenio.
Hay casi 25 mil mujeres desaparecidas en México, la mayoría de entre 10 y 20 años de edad, muy probablemente víctimas de feminicidios y trata para explotación.
Nos preguntamos en qué consiste que las autoridades atiendan o no una investigación. Después de 11 años ininterrumpidos acompañando a personas víctimas, tenemos algunas certezas.
La articulación entre las 32 comisiones locales y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) es vital para poder realizar las búsquedas. Desafortunadamente nombran a unos titulares y renuncian otros.
Los muertos rescatados de las fosas no dan miedo, no dan asco: dan tristeza y coraje por comprobar cómo los han tratado.
Lo que “vemos que ven, no ven y tienen que ver” los gobiernos para que se haga presente la ausencia de miles de seres humanos dados por desaparecidos en México.
Esta realidad, que actualmente en México nos acerca a las casi 100 mil personas desaparecidas que alguien ha arrancado de su propia vida y se las ha llevado vivas o muertas a algún lugar que se desconoce, demuestra que por sexenios no se ha construido la política pública necesaria para que se detenga el fenómeno.