Mi voz interior crítica me está llevando a la distracción, ¿puedo hacer que se calle?
‘Desde que tengo memoria, he tenido un narrador dentro de mi cabeza’. Ilustración: Steven Gregor/The Guardian

En el pasado he lidiado con los problemas continuos relacionados con mi imbécil interior, una voz dentro de mi cabeza que me dice constantemente que soy terrible en todo y que debería darme por vencido lo antes posible. (En ocasiones ese es mi imbécil interior, y en otras soy yo repitiendo los comentarios que aparecen abajo de esta columna).

Hablé con un par de personas que me dijeron que tenía que volver a entrenar esta voz para que fuera más amable conmigo. Fui con un terapeuta quien me dijo que imaginara que estaba sentado en el sofá contrario y que practicara ser amable conmigo mismo. La terapia me parece útil, pero requiere que dejes tu autoconciencia en la puerta. Estaba un poco cohibido por el hecho de que le estaba diciendo a un yo invisible que en realidad soy un hombre muy agradable (sobre todo porque no estoy completamente seguro de que en verdad lo crea).

Investigaciones posteriores me llevaron a encontrar una teoría diferente: que en lugar de hacer que tu voz interior sea más positiva, deberías intentar deshacerte de ella por completo. Esto parecía una locura. Desde que tengo memoria, he tenido un narrador dentro de mi cabeza diciendo cosas como: “Será mejor que me ponga a trabajar ahora” o ” Vaya, se me está haciendo tarde” o “Me pregunto si mi esposa solo está conformándose y si realmente la amo, debería ponerla en contacto con alguien más adecuado“.

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La clave para deshacerse de la voz es estar más en el momento. Pensar menos. Esto parece ser lo contrario de todo lo que me han enseñado. Me han dicho toda la vida que piense, que sea reflexivo y que no haga nada sin considerar todas las consecuencias. Actuar sin pensar se considera algo muy malo. Sin embargo, mis investigaciones (es decir, media hora en internet) me aseguraron que esto valdría la pena. Me descubrí a mí mismo queriendo intentarlo, simplemente porque no creía que fuera posible.

La forma de lograrlo es a través de la atención plena: no dejar que tu mente divague. ¿Recuerdas cuando alguien te habla y luego te acuerdas de que te olvidaste de enviarle un correo electrónico a alguien sobre un asunto del trabajo, y luego piensas que no importa porque, después de todo, estaban siendo poco razonables, y luego piensas que en realidad deberías ser más asertivo en el trabajo, y luego comienzas a preguntarte si deberías estar haciendo ese trabajo, y luego te preguntas si el hecho de que tengamos que tener trabajos del todo es una señal de que la libertad es, en realidad, una ilusión… y después te das cuenta de que la persona que te está hablando te ha hecho una pregunta? Tienes que enfrentarte a eso.

Cada vez que estés haciendo una tarea y sientas que tu mente divaga, vuelve a la tarea y elimina la voz que puede estar especulando sobre lo que tienes que hacer después. También puedes entrenarte para lograr esto de forma más efectiva con la ayuda de la meditación, la cual para mí consiste en sentarme en silencio y tratar de impedir que mi cerebro piense en lo hambriento que me siento, o en si mi estómago está sobresaliendo debido a la forma en la que estoy sentado.

Me ha costado un poco, pero creo que he podido conseguirlo. Ya no tengo ningún comentario del director en mi cabeza. Soy capaz de planificar y pensar sobre lo que hay que hacer igual que antes, a excepción de que no hay palabras. La verdad es que es muy agradable. Le pregunté a mi esposa, y me dijo que ella también tiene una voz en su cabeza, y que le gusta mucho: es su compañera constante. Desde que ella dijo eso, se siente un poco solitario ahí arriba.