Estudio descubre posible vínculo entre alimentos para perros y enfermedad cardíaca canina
Los investigadores encontraron que los chícharos eran el ingrediente mayormente relacionado con los compuestos sospechosos vinculados a la CMD. Foto Justin Sullivan / Getty Images

Un nuevo estudio ha destacado la investigación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en ingles) que vincula ciertos alimentos para perros con la cardiomiopatía dilatada canina (CMD), una enfermedad cardíaca grave.

De acuerdo con un nuevo informe de investigadores de la Universidad de Tufts, los científicos compararon los alimentos tradicionales para perros con los alimentos que la FDA asoció a la cardiomiopatía dilatada canina, analizando más de 800 compuestos. Actualmente, los chícharos encabezan la lista de los ingredientes vinculados a los compuestos que podrían estar relacionados con la enfermedad.

Las dietas reportadas que se asocian con la enfermedad a menudo son etiquetadas como “libre de granos” y generalmente contienen ciertos ingredientes, incluidos los chícharos y las papas, que se utilizan para reemplazar otros ingredientes como el arroz o el maíz.

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La cardiomiopatía dilatada canina es una enfermedad mortal del músculo cardíaco del perro, y resulta en el agrandamiento del corazón y contracciones débiles. La enfermedad se ha relacionado en gran medida con una predisposición genética en ciertas razas, incluyendo doberman pinscher, gran danés, bóxer y cocker spaniel. Sin embargo, investigaciones recientes han indicado que los perros pueden padecer de formas no hereditarias de la CMD y a menudo es el resultado de varios factores, como las condiciones médicas subyacentes y la dieta.

“Veo esto como una pieza del rompecabezas”, dijo Lisa Freeman, profesora y nutricionista veterinaria certificada por la junta en la Universidad de Tufts, informó NBC News. “Esta investigación nos ayuda a reducir los objetivos que tenemos que considerar para que podamos enfocarnos en las causas más probables, llegar a una respuesta más rápidamente y evitar que otros perros se vean afectados“.

Tras un análisis detallado a través de un proceso llamado foodomics, los investigadores descubrieron que los chícharos eran el ingrediente mayormente vinculado a los compuestos sospechosos. Sin embargo, la FDA aún no está considerando la prohibición de los chícharos en los alimentos para perros. De acuerdo con la agencia, debido a que “las leguminosas y las legumbres se han utilizado en los alimentos para mascotas durante muchos años, (no hay) evidencia que indique que son inherentemente peligrosas“.

Más bien, el problema puede relacionarse con la cantidad, ya que el Centro de Medicina Veterinaria de la FDA “indica que en muchas dietas “libres de granos” se utilizan ingredientes de leguminosas en mayor proporción que en la mayoría de las fórmulas que contienen granos”.