¿Cuáles son las reglas sobre las licencias de armas de fuego en Reino Unido?
Policía en la Royal Navy Avenue de Plymouth. Cinco personas fueron asesinadas por un hombre armado el jueves, antes de que el sospechoso se suicidara. Foto: Finnbarr Webster/Getty Images

Un hombre armado mató a cinco personas, entre ellas una niña de tres años, en Plymouth, en el peor tiroteo masivo de Gran Bretaña en más de una década.

La policía dijo que el perpetrador, Jake Davison, de 22 años, tenía una licencia para portar armas de fuego, pero aún no se sabe si se utilizó esa arma. Reino Unido cuenta con algunas de las restricciones más estrictas del mundo en materia de posesión de armas de fuego. A continuación se explica cómo las autoridades determinan quién puede obtener una licencia.

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¿Quién puede poseer un arma de fuego?

La posesión de armas de fuego y municiones en Gran Bretaña está regulada principalmente por la Ley de Armas de Fuego de 1968. Para obtener una licencia, las personas deben ser evaluadas por su departamento de policía local y ser consideradas como personas que no suponen una amenaza para la seguridad pública, además de tener una “buena razón” para poseer el arma de fuego.

La edad a la que una persona puede poseer un arma de fuego difiere en las distintas regiones de Reino Unido. En Inglaterra, Gales y Escocia, cualquier persona mayor de 14 años puede poseer y utilizar un arma de fuego de categoría 1, si posee un certificado de armas de fuego válido para ello. En Irlanda del Norte, las personas deben tener 18 años o más para poseer un arma de fuego, aunque los mayores de 16 años pueden utilizarla en compañía de un adulto que tenga una licencia.

Las personas que han sido condenadas a una sentencia de prisión de tres años o más tienen prohibido poseer un arma de fuego o munición.

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¿Qué tipos de armas de fuego son legales?

Ciertas armas de fuego están completamente prohibidas, por lo que es un delito poseerlas, comprarlas o adquirirlas sin la autorización del ministro del Interior. De hecho, las armas de fuego se prohibieron después de la masacre de Dunblane de 1996, el tiroteo masivo más mortífero de Gran Bretaña, en el que murieron 16 alumnos y un profesor.

Es posible conceder una licencia para algunas armas de fuego, escopetas y rifles, las cuales se obtienen con un certificado de arma de fuego o de escopeta.

Las armas de aire comprimido de baja potencia no necesitan licencia en Inglaterra y Gales, a menos que se trate de un tipo prohibido por el Reglamento de Armas de Fuego (Armas de Aire Peligrosas) de 1969, pero todavía existen algunas restricciones para su venta. Es un delito portar un arma de aire comprimido en un lugar público sin una “excusa razonable”, aunque los tribunales son los encargados de juzgar qué constituye una “excusa razonable”.

¿Cómo concede la policía las licencias de armas de fuego?

La policía decide sobre la concesión de un arma de fuego a una persona después de evaluar si el solicitante es apto para poseerla. Para ello se realizan una serie de comprobaciones, que suelen incluir entrevistas, visitas a la propiedad de la persona, comprobación de los antecedentes penales y referencias de amigos.

El solicitante debe ser capaz de demostrar que “necesita su arma de fuego de forma regular y legítima para el trabajo, el deporte o las actividades de ocio (incluyendo colecciones o investigación)”, aunque la policía puede ejercer la discreción sobre cada caso respecto a lo que constituye una “buena razón” para poseer un arma de fuego.

Al renovar un certificado, los individuos están obligados por ley a revelar su historial de salud mental. Se puede contactar a los médicos de cabecera de los solicitantes durante el proceso de investigación, y se les informa una vez que se ha otorgado el certificado. Aunque las personas no están obligadas a revelar su estado de salud mental durante el periodo de validez de su certificado, los médicos tienen la obligación de “revelar información cuando crean que el paciente puede suponer un riesgo de muerte o daño grave para sí mismo o para otros”.

Las organizaciones, incluidos los clubes de tiro, los museos y los vendedores de armas de fuego, deben solicitar las licencias correspondientes.