Regulador de EU suspende los aviones espaciales de Virgin Galactic mientras investiga el vuelo que se realizó en julio
Richard Branson en una conferencia de prensa en Nuevo México en julio. Foto: Susan Montoya Bryan/AP


Los aviones espaciales de Virgin Galactic, que el multimillonario británico Richard Branson utilizó para lanzar su viaje al espacio en julio, se encuentran temporalmente inmovilizados por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) mientras realiza una investigación sobre un problema ocurrido durante el vuelo del 11 de julio.

Virgin Galactic no podrá volver a poner en vuelo el avión SpaceShipTwo hasta que la FAA apruebe el informe final de la investigación sobre el percance o determine que los problemas relacionados con el mismo no afectan la seguridad pública”, señaló la FAA en un comunicado enviado a The Guardian el jueves.

El anuncio se realizó poco después de que se inició una investigación sobre el incidente registrado el 11 de julio durante el vuelo de Branson en su propia nave espacial, el cual “se desvió de su autorización de control de tráfico aéreo” mientras aterrizaba de nuevo en suelo estadounidense, de acuerdo con la FAA.

El vuelo de Branson estuvo rodeado de mucha expectativa y críticas, ya que muchos lo consideraron un símbolo de las brechas de riqueza y cuestionaron la huella de carbono de las misiones. Se realizó casi al mismo tiempo que el multimillonario Jeff Bezos voló al espacio en su propia nave.

El problema del vuelo de Branson surgió cuando se encendió una luz amarilla en la consola del vehículo durante el aterrizaje, señal de que el vuelo estaba “a muy poca profundidad y la nariz de la nave no se encontraba lo suficientemente vertical”, señaló el miércoles un informe de New Yorker.

En una declaración a The Guardian, Virgin Galactic negó las afirmaciones realizadas en el informe, calificándolo como una serie de “descripciones engañosas” del incidente.

El Unity 22 fue un vuelo de prueba seguro y exitoso que se apegó a nuestros procedimientos de vuelo y protocolos de entrenamiento”, se lee en el comunicado. “Cuando el vehículo se encontró con vientos de gran altitud que cambiaron la trayectoria, los pilotos y los sistemas controlaron la trayectoria para garantizar que se mantuviera dentro de los parámetros de la misión”.

El comunicado reconoció que, aunque el vuelo llegó a desviarse de la trayectoria prevista, fue “una trayectoria de vuelo controlada e intencional que permitió al Unity 22 llegar con éxito al espacio“.

En respuesta a la investigación de la FAA, la compañía señaló que siguió las normas impuestas, como la de mantener su trayectoria dentro de los confines laterales, pero que sí descendió por debajo de la altitud asignada durante un minuto y 41 segundos “como resultado del ajuste de la trayectoria”.

En ningún momento la nave se desplazó por encima de ningún centro de población ni causó algún peligro para el público. Los representantes de la FAA estuvieron presentes en nuestra sala de control durante el vuelo y en los informes posteriores al mismo”, señaló la compañía en su comunicado, añadiendo que estaba trabajando con la FAA en relación a futuros vuelos.

La FAA no comentó sobre la respuesta de Virgin Galactic y reiteró que el asunto seguía bajo investigación.

Branson fue el primero de sus contemporáneos multimillonarios, como el fundador de Amazon, Bezos, y el empresario tecnológico Elon Musk, en lanzarse en esta denominada “carrera espacial“. Musk todavía no ha realizado su viaje, y ha dejado un depósito en Virgin Galactic para un futuro vuelo.

La investigación de la FAA podría afectar la promoción de los futuros vuelos de Virgin Galactic, una marca que Branson ha construido desde 2004. En agosto anunció que sus vuelos estarían disponibles para el público por 450 mil dólares como precio inicial, repitiendo su misión de “hacer el espacio más accesible para todos”.