Médicos militares refuerzan los equipos de salud agotados en EU en medio de la ola de Covid-19
Anotaciones médicas en una ventana de la habitación de un paciente con Covid-19 en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Willis-Knighton en Shreveport, Luisiana, el 18 de agosto. Foto: Gerald Herbert/AP

Médicos militares y personal federal de emergencias están reforzando los equipos médicos exhaustos en algunas partes del sur de Estados Unidos, donde el bajo índice de vacunación aviva la más reciente crisis de Covid-19.

Mientras muchos hospitales se esfuerzan por evitar la saturación, un hospital en Louisiana elogió a los médicos del Pentágono por ayudarlos a afrontar la situación, mientras que las autoridades de salud en Misisipi informaron que cuatro mujeres embarazadas murieron por Covid-19 en un hospital de ese estado, y el gobernador de Kentucky calificó la situación en su estado como “grave”.

En una conferencia de prensa que se realizó la semana pasada, la Casa Blanca anunció que, como parte de su equipo de respuesta al aumento de los casos de Covid-19, ha desplegado más de 350 paramédicos, médicos, enfermeras y otros profesionales de salud en Louisiana, Misisipi y Alabama para proporcionar atención médica de emergencia.

Los equipos de respuesta también están trabajando con 18 estados “aportando personal, recursos, suministros y la experiencia de todo el gobierno federal, incluido el Departamento de Salud y Servicios Humanos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, el Departamento de Defensa y el Departamento de Asuntos de los Veteranos para atender las necesidades específicas del estado”.

El reciente despliegue de la Casa Blanca ocurre aproximadamente un mes después del primer despliegue de los equipos de respuesta.

Ya desbordados por el aumento de pacientes contagiados, muchos hospitales en Louisiana se enfrentan ahora a los daños causados por el huracán “Ida”, como escombros, fugas de agua y generadores descompuestos.

La semana pasada, llegaron 20 médicos militares al hospital Our Lady of the Lake en Baton Rouge en Louisiana, uno de los principales hospitales del estado. De acuerdo con el hospital, cada hora ingresa un promedio de un paciente contagiado.

“Simplemente no contábamos con el personal masculino ni femenino necesario para atender al número de pacientes que teníamos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), por lo que tuvimos la suerte de recibir ayuda“, comentó el lunes el Dr. Abdulla Moosa, médico de cuidados críticos pulmonares del Hospital Our Lady of the Lake, en una entrevista con CNN.

El capitán Joshua Lowe, médico de urgencias del 81º grupo médico del equipo de trabajo de Baton Rouge enviado por el Pentágono, describió el reciente aumento de los casos en el hospital. “Lo que hemos observado es una gran cantidad de personas muy jóvenes con Covid-19, a diferencia de las primeras olas, estas son personas más jóvenes y saludables [en el hospital]”, comentó Lowe a CNN.

En Misisipi, los hospitales también se ven desbordados por el aumento de los casos, que se debe en gran medida a su bajo índice de vacunación. Solo un 38% de los 3 millones de habitantes del estado están completamente vacunados.

Hace aproximadamente dos semanas se desplegó un equipo de médicos de la fuerza aérea en el centro médico de la Universidad de Misisipi. El equipo de respuesta de emergencia incluyó 20 médicos, 14 enfermeras, cuatro doctores en medicina y dos técnicos especializados en respiración.

“Todos ellos están trabajando codo con codo con nuestros pacientes clínicos, atendiendo a nuestros pacientes, al servicio de urgencias, a la planta médica quirúrgica… simplemente ayudando”, comentó Jonathan Wilson, director administrativo del UMMC.

El hospital recibe a personas que se niegan a reconocer la gravedad de su propia enfermedad o del propio virus, y los visitantes con frecuencia intentan ingresar a los hospitales sin cubrebocas, informó el personal.

El personal médico ve la dolorosa mirada de reconocimiento en los rostros de los pacientes cuando se dan cuenta de que cometieron un error al no vacunarse y escuchan la constante desinformación sobre el coronavirus que les explican sus pacientes.

“No tiene sentido ser crítico en tal situación. No tiene sentido decirles: ‘Deberías haberte vacunado o no estarías aquí‘”, comentó la Dra. Risa Moriarity, vicepresidenta ejecutiva del servicio de urgencias del UMMC.

“No lo hacemos. Intentamos no darles sermones ni lecciones. Algunos de ellos están tan enfermos que apenas pueden hablar con nosotros”.

La sala de urgencias y la unidad de cuidados intensivos están por encima de su capacidad, en su mayoría con pacientes de Covid-19. Moriarity comentó que luce como un “atasco” con las camas en los pasillos y los pacientes atendidos en las salas de triaje.

En un hospital en Misisipi fallecieron cuatro mujeres embarazadas la semana pasada, informó el funcionario de salud del estado, Thomas Dobbs. Tres de ellas necesitaron cesáreas de emergencia y los bebés nacieron de forma seriamente prematura.

Esta es la realidad a la que nos enfrentamos y, de nuevo, ninguna de estas personas estaba vacunada“, señaló Dobbs.

En julio, poco después del anuncio del presidente Joe Biden sobre el despliegue de equipos de respuesta, Missouri contactó a la Casa Blanca para solicitarle ayuda.

El aumento de los casos de Covid-19 y de las hospitalizaciones ocurrió en medio del bajo índice de vacunación del estado. De forma similar, en agosto, Biden ofreció ayuda federal a Arkansas cuando el estado solo disponía de ocho camas libres en la unidad de cuidados intensivos.

La semana pasada, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias desplegó 20 miembros del personal médico militar a Dothan, Alabama, por primera vez en la pandemia.