El agujero de la capa de ozono de este año es más grande que la Antártida
El ozono actúa como un protector solar para el planeta, protegiéndolo de la radiación ultravioleta. Foto: Mario Tama/Getty Images

El agujero en la capa de ozono que se desarrolla cada año es “bastante más grande de lo habitual” y actualmente es más grande que la Antártida, informan los científicos responsables de su monitoreo.

Los investigadores del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus informan que el agujero de este año está creciendo rápidamente y es mayor que el 75% de los agujeros de la capa de ozono existentes a estas alturas de la temporada desde 1979.

El ozono se encuentra entre 11 y 40 km por encima de la superficie de la Tierra, en la estratosfera, y actúa como un protector solar para el planeta, protegiéndolo de la radiación ultravioleta. Todos los años se forma un agujero durante el final del invierno del hemisferio sur, ya que el sol provoca reacciones de reducción de la capa de ozono, que involucran formas químicamente activas de cloro y bromo derivadas de los compuestos artificiales. En un comunicado, Copernicus señaló que el agujero de este año “se ha convertido en uno bastante más grande de lo habitual”.

Vincent-Henri Peuch, director del servicio, comentó a The Guardian: “No podemos asegurar en este momento cómo evolucionará el agujero de la capa de ozono. Sin embargo, el agujero de este año es considerablemente similar al de 2020, que fue uno de los más profundos y duraderos –se cerró alrededor de la Navidad– en nuestros registros desde 1979”.

El agujero de la capa de ozono de 2021 se encuentra ahora entre el 25% más grande en nuestros registros desde 1979, pero su proceso todavía continúa. En las próximas semanas seguiremos monitoreando su desarrollo. Un agujero en la capa de ozono grande o pequeño durante un año no significa necesariamente que el proceso general de recuperación no avance como se prevé, pero puede indicar que es necesario prestar atención especial y dirigir la investigación al estudio de las razones que subyacen en un evento específico de agujero de la capa de ozono”.

Los científicos admiten que el deterioro de la capa de ozono está causado por los gases de origen humano denominados CFC, que se desarrollaron por primera vez en la década de 1930 para su uso en sistemas de refrigeración y que posteriormente se utilizaron como gas propelente en los contenedores de aerosoles. Estas sustancias químicas son estables, por lo que pueden viajar desde la superficie de la Tierra hasta la estratosfera. Pero entonces, en la altitud en la que se encuentra el ozono estratosférico, se descomponen por la radiación UV de alta energía. Las reacciones químicas que se producen destruyen el ozono. Los CFC están prohibidos en 197 países de todo el mundo.

Desde la prohibición de los llamados halocarbonos, la capa de ozono ha mostrado signos de recuperación, pero es un proceso lento y tardará hasta la década de 2060 o 70 para estar completamente limpia de las sustancias que la deterioran. Durante los últimos años con condiciones climáticas normales, el agujero de la capa de ozono ha crecido normalmente a un máximo de 20 millones de kilómetros cuadrados.

El agujero de la capa de ozono del Ártico de 2020 también fue muy grande y profundo. Generalmente alcanza su punto máximo entre mediados de septiembre y mediados de octubre. Cuando las temperaturas comienzan a incrementar en lo alto de la estratosfera a finales de la primavera del hemisferio sur, el deterioro de la capa de ozono se ralentiza, el vórtice polar se debilita y finalmente se descompone y, para diciembre, los niveles de ozono generalmente regresan a la normalidad.