Las tácticas policiales de la COP26 generan una atmósfera de miedo, dicen los manifestantes
La policía efectúa una detención durante una protesta en Glasgow el sábado. Foto: Murdo MacLeod/The Guardian


Los incidentes acumulados de intimidación, acoso y agresión por parte de la policía hacia los activistas de la COP26 generaron “una atmósfera de miedo y represión” en las calles de Glasgow y han tenido un efecto desalentador en las protestas, señalaron los activistas y los grupos de monitoreo.

Los organizadores de la marcha por la Justicia Climática realizada el sábado a lo largo de Glasgow también denunciaron que la policía se arriesgó a provocar “el caos” al no cumplir con los acuerdos pactados, mientras que grupos de inmigrantes escoceses y visitantes indígenas describieron sentimientos de incomodidad y amenaza provocados por la “saturación policial” en toda la ciudad.

The Guardian ha recopilado relatos de primera mano de activistas de todo Glasgow, que han informado:

  • Ser amenazado con ser detenido por desplegar un cartel en una estación de metro.
  • Los organizadores le dieron a un activista que actuaba como enlace con la policía un chaleco azul que lo identificaba, pero más tarde un agente de policía se lo confiscó y lo amenazó con detenerlo por hacerse pasar por agente de policía.
  • El organizador de un campamento de activistas fue amenazado con ser detenido por “negligencia infantil” después de que un agente fuera testigo de cómo las familias preguntaban si podían quedarse ahí.
  • Las camionetas de la policía pasaron por el lugar durante la madrugada haciendo sonar una bocina y encendiendo un reflector con la aparente intención de perturbar las horas de sueño.
  • Un activista rompió en llanto después de que tres agentes lo siguieran hasta el baño de hombres.

Kat Hobbs, de la Red de Vigilancia Policial, comentó: “Parece que la policía escocesa ha optado por una estrategia de saturación en la vigilancia de las protestas de la COP26, y con tantos agentes y poco que hacer, los informes sobre la intimidación, el acoso y las agresiones policiales están fluyendo constantemente. Todos estos pequeños incidentes se suman para generar una atmósfera de miedo y represión, y tienen un efecto desalentador sobre el derecho a la protesta”.

Estos informes contrastan fuertemente con la reiterada insistencia de la policía de Escocia en que la vigilancia de las protestas estaría “basada en los derechos humanos” y sería ” cordial, amistosa y proporcional”.

El subjefe de la policía, Gary Ritchie, señaló que los agentes habían “gozado un compromiso muy positivo y una relación constructiva con la gran mayoría de las personas” que llegaron a Glasgow para “hacer oír su voz y participar en una protesta pacífica”.

Algunos activistas consideran que los agentes de apoyo mutuo de las fuerzas inglesas, famosas por sus tácticas de extrema severidad, están socavando el enfoque de la policía escocesa.

El lunes, los ocupantes de un edificio en desuso en Glasgow que fue invadido para proporcionar alojamiento de emergencia para los activistas acusaron a la policía metropolitana y a las fuerzas galesas de intentar irrumpir en el lugar con las macanas desenfundadas en medio de la noche, y denunciaron que la situación solo se calmó cuando llegaron los agentes de la policía de Escocia.

Un vocero de la policía de Escocia confirmó que los agentes fueron al edificio. Sin embargo, la policía de Escocia negó que la operación fuera una redada o un intento de forzar su entrada, o que se utilizara un ariete.

La policía de Escocia ha informado que los agentes de apoyo mutuo están trabajando bajo el mando y control de su jefe de policía.

Antes de que comenzara la cumbre, muchas personas esperaban que se produjeran alteraciones de gran impacto por parte de grupos de protesta como Extinction Rebellion. Esto no ha sucedido, ya que los organizadores señalaron que querían mantener la atención en las voces de los indígenas y los jóvenes, pero a pesar de ello los activistas de XR contaron a The Guardian que la policía los ha seguido y acosado regularmente desde su llegada a Glasgow.

El pasado miércoles, durante una protesta contra el “greenwashing”, los activistas de XR fueron retenidos por un cordón policial durante varias horas. Durante ese lapso, que los activistas describieron como “encapsulamiento” porque no podían salir, y que la policía de Escocia calificó como “contención”, las personas que se encontraban dentro del cordón informaron que no tuvieron acceso a comida o agua, y que los encargados de la marcha tuvieron que construir un espacio de aseo improvisado con carteles para que la gente pudiera realizar sus necesidades encima de una alcantarilla.

Cuando los Verdes escoceses le preguntaron a Keith Brown, ministro de Justicia de Escocia, sobre este y otros informes de encapsulamiento, el martes, defendió las acciones de la policía como “proporcionales”. Comentó que el grupo consultor independiente para la COP26, creado para informar sobre el enfoque basado en los derechos humanos, las analizó. Pero otros miembros del grupo han destacado que no es un sustituto del control legal impuesto a las acciones policiales.

Los activistas también han expresado su preocupación por la actuación policial en la protesta por la Justicia Climática del pasado sábado, en la que al menos 100 mil personas marcharon por el centro de Glasgow. Los organizadores afirman que se les prometió que solo habría oficiales de enlace policial con chaleco azul caminando con los manifestantes, mientras que los oficiales convencionales con chaleco amarillo bloquearían las calles cuando fuera necesario.

Sin embargo, los representantes describieron que la policía convencional se volvió progresivamente más intervencionista a medida que avanzaba la marcha, dividiendo los bloques de marcha preestablecidos sin ofrecer ningún motivo y aumentando las tensiones al detener a un sector de los manifestantes. Tras un retraso inicial en la salida del primer bloque de grupos indígenas, los representantes alegan que los oficiales convencionales acosaron a los manifestantes, incluidas las personas mayores indígenas que necesitaban descansos a lo largo de la marcha, para recuperar el tiempo perdido.

Quan Nguyen, coordinador escocés del grupo activista Cop26 Coalition, señaló: “Para la mayoría la marcha siguió siendo una experiencia positiva, pero eso fue a pesar de las acciones policiales, que dificultaron mucho nuestro trabajo como organizadores. La ironía fue que la policía causó muchos más desórdenes ese día que los activistas“.

Ritchie agradeció a todos los agentes de policía, a los manifestantes y a los representantes: “Desde el comienzo de la conferencia, los agentes de policía han entablado más de mil contactos con personas que formaban parte de las protestas y han efectuado menos de 100 detenciones. También contribuimos a que se llevaran a cabo dos enormes marchas a lo largo de la ciudad de forma exitosa” dijo el subjefe de la policía.

“A excepción de una pequeña minoría de manifestantes que pretendían generar conflictos y comprometer la seguridad pública, todos estos actos fueron pacíficos, y como resultado durante las dos semanas que duró la conferencia solo hemos efectuado un número muy reducido de detenciones”.

Este artículo se modificó el 11 de noviembre de 2021 para aclarar que los activistas le dieron un chaleco azul identificativo al activista que actuó como enlace con la policía, no la policía.