Las raíces croatas del presidente chileno de izquierda Gabriel Boric
El dirigente más joven de Chile en la noche de su victoria. Foto: Anadolu Agency/Getty Images

Como muchas personas en su ciudad natal, Punta Arenas, Gabriel Boric es de ascendencia croata. Los antepasados de su padre formaron parte de las decenas de miles de croatas que dejaron su patria a finales del siglo XIX para viajar a la Patagonia chilena en busca de nuevas oportunidades. Muchos otros buscaron un nuevo comienzo en la vecina Argentina durante el mismo periodo.

En la actualidad, Chile es el hogar de una de las diásporas croatas más grandes del mundo, con una población aproximada de entre 200 mil y 400 mil personas de ascendencia croata.
Los nombres de las empresas y los equipos deportivos, así como las banderas y los escudos croatas en las paredes de los bares, restaurantes y cafés constituyen una muestra de la comunidad en Chile.

A finales del siglo XIX se produjo la primera ola migratoria, cuando Chile y Argentina pidieron a los emigrantes que se establecieran en sus vastas y escasamente pobladas zonas.

Antes de la creación del Estado chileno, los dramáticos fiordos y ensenadas de la Tierra del Fuego, en el extremo más al sur del continente, albergaban a una serie de pueblos seminómadas. Sin embargo, las campañas dirigidas por mercenarios acabaron casi por completo con las poblaciones nativas, incluidos los Selk’nam, una de las tres tribus indígenas del sur de la Patagonia, que fueron sometidos a una brutal y genocida matanza.

En 1881, Chile firmó un tratado para dividir la Patagonia entre él y Argentina, y comenzó a conceder vastas extensiones de tierra virgen y boscosa a propietarios ricos a principios del siglo XX. Los incendios forestales, escasamente controlados, arrasaron con la Patagonia para permitir que los colonizadores establecieran pequeñas explotaciones agrícolas, mientras otros despejaban la tierra y construían caminos para colonizar la zona.

Los primeros croatas llegaron a raíz de la plaga de filoxera que devastó los viñedos de la costa Dálmata, obligando a muchos trabajadores y agricultores a ganarse la vida en otros lugares.

Muchos croatas llegaron a Punta Arenas para trabajar en el enorme sector ganadero de la zona, mientras que otros se dirigieron a la región minera del norte, Antofagasta. Durante el transcurso de dos o tres generaciones, los croatas recién llegados a Chile dejaron de trabajar como pescadores, constructores y ganaderos o de ser propietarios de pequeños negocios para convertirse en doctores, abogados, ingenieros, profesores, periodistas, funcionarios públicos y políticos.

Uno de los hombres más ricos de Chile es Andrónico Lukšić, un magnate empresarial de ascendencia croata que forma parte de una poderosa dinastía chilena que se casó con el clan Pinochet-Hiriart.

El padre de Boric, Luis Javier Boric Scarpa, es ingeniero químico. Su madre, María Soledad Font Aguilera, es de origen catalán. Cuando la rica región del noreste de España quedó sumida en la crisis de hace cuatro años a raíz de los esfuerzos ilegales del gobierno catalán para separarse del resto del país, Boric comentó que le impactaron las imágenes y fotografías de la policía española intentando detener el referéndum unilateral.

“Las imágenes de la violencia policial en Cataluña son impactantes”, tuiteó. “Un gran abrazo desde Chile al pueblo catalán. Más democracia, menos represión”.