Líderes católicos y judíos condenan una exhibición fascista en un funeral en Roma
El papa es el obispo de Roma, sin embargo, delega la administración de la diócesis a su vicario, el cardenal Angelo De Donatis, en la imagen. Foto: Massimiliano Migliorato/CPP/Rex/Shutterstock

Líderes católicos y judíos de Roma condenaron un cortejo fúnebre “ofensivo e inaceptable” en el que el ataúd estuvo cubierto con una bandera nazi y en el que los dolientes realizaron el saludo fascista afuera de una iglesia.

Las fotos y el video del servicio fúnebre celebrado el lunes publicados en internet mostraron a alrededor de dos decenas de personas reunidas afuera de la iglesia mientras salía el ataúd envuelto en la esvástica, gritando “¡presente!” con sus brazos derechos extendidos.

En un comunicado emitido el martes, la vicaría de Roma condenó enérgicamente el suceso y destacó que ni el párroco ni el sacerdote que ofició el funeral tenían conocimiento de lo que iba a ocurrir en el exterior una vez finalizada la misa fúnebre.

Calificó a la bandera nazi con la esvástica como “un símbolo horrendo e incompatible con el cristianismo“.

“Esta explotación ideológica y violenta, particularmente a raíz de un acto de culto cerca de un lugar sagrado, sigue siendo grave, ofensiva e inaceptable para la comunidad eclesiástica de Roma y para todas las personas de buena voluntad de nuestra ciudad”, señaló.

El comunicado citó al párroco, el reverendo Alessandro Zenobbi, distanciándose él mismo y la iglesia de “toda palabra, gesto y símbolo utilizados fuera de la iglesia, que son atribuidos a ideologías extremistas alejadas del mensaje del evangelio de Cristo”.

Los medios de comunicación italianos identificaron al fallecido como un exmilitante del grupo de extrema derecha Forza Nuova, de 44 años, que murió el fin de semana por un coágulo de sangre.

El papa Francisco técnicamente es el obispo de Roma, sin embargo, delega la administración diaria de la diócesis a su vicario, el cardenal Angelo De Donatis.

La comunidad judía de Roma expresó su indignación por el hecho de que este tipo de actos puedan seguir ocurriendo después de más de 70 décadas del final de la segunda guerra mundial y de la caída de la dictadura fascista italiana.

“Es inaceptable que todavía se pueda mostrar en público una bandera con una esvástica en esta época, sobre todo en una ciudad que fue testigo de la deportación de sus judíos realizada por los nazis y sus colaboradores fascistas”, señaló el comunicado.

Después de una redada en el barrio judío de Roma el 16 de octubre de 1943, más de mil judíos que vivían en la capital italiana fueron deportados, la mayoría al campo de concentración de Auschwitz, en la Polonia ocupada por los nazis. Solo regresaron 16 judíos.

La declaración de la comunidad judía del martes indicó que el incidente del funeral fue “aún más indignante porque ocurrió frente a una iglesia“.

En marzo del año pasado ocurrió un incidente similar frente a otra iglesia de Roma.