La policía detiene a dos hombres en Reino Unido por el ataque a la sinagoga de Texas
Malik Faisal Akram fue asesinado después del enfrentamiento en la sinagoga Congregation Beth Israel. Foto: Ralph Lauer/EPA

Dos hombres fueron detenidos en Birmingham y Manchester como parte de la investigación sobre el ataque a la sinagoga de Texas perpetrado por el británico Malik Faisal Akram que tomó rehenes en la misma.

Los hombres, cuyas edades no se han revelado, estaban “bajo custodia para ser interrogados”, informó la policía del Gran Manchester, y quedaron detenidos la mañana del jueves como parte de una “investigación en curso”.

El FBI abatió a Akram, de 44 años y originario de Blackburn, tras un enfrentamiento de 10 horas el sábado en Colleyville, cerca de Dallas. Los cuatro rehenes fueron liberados ilesos.

Los agentes de la unidad policial antiterrorista del noroeste siguieron prestando apoyo a las autoridades estadounidenses, así como a sus homólogos de otras fuerzas, indicó la policía del Gran Manchester en un comunicado.

Dos adolescentes, que fueron detenidos en Manchester e interrogados para averiguar si sabían algo sobre las intenciones de Akram, quedaron en libertad sin cargos la noche del martes.

A principios de esta semana se dio a conocer que el MI5 investigó a Akram como posible amenaza terrorista islamista desde 2020, sin embargo, el caso se cerró después de que los agentes determinaron que no representaba ninguna amenaza.

Akram tenía antecedentes penales en Reino Unido, pero no se le conocían condenas por terrorismo. Los investigadores y los familiares comentan que tenía un historial de problemas de salud mental.

El domingo, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró el incidente como un acto de terrorismo y la ministra de Relaciones Exteriores de Reino Unido, Liz Truss, señaló que el gobierno británico condenaba “este acto de terrorismo y antisemitismo”.

Biden indicó que Akram llevaba pocas semanas en Estados Unidos y que pasó su primera noche en un albergue para indigentes, y añadió que supuestamente compró su arma “en la calle”.

La grabación de audio parece mostrar una última y tensa conversación telefónica entre Akram y su hermano menor, Gulbar, en la que su hermano lo instó a rendirse. En la grabación de audio, obtenida por el periódico Jewish Chronicle a través de una fuente de seguridad, Akram decía que había “venido a morir” mientras su hermano le rogaba que se detuviera.

El hermano dijo: “¿Por qué haces eso, hombre? ¿Para qué haces eso, sabes? ¿Qué te pasa? Piensa en tus hijos, hombre, esos tipos son inocentes, esos tipos que tienes ahí son gente inocente, hombre”.

Hablando desde el interior de la sinagoga Congregation Beth Israel durante el asedio, Akram dijo que quería morir como un mártir y comenzó a proferir divagaciones repletas de insultos para intentar justificar sus acciones.