Italia busca que la Unesco reconozca el café espresso como patrimonio de la humanidad
El mercado del café espresso representa más de 4,000 millones de euros al año. Foto: Alexander Spatari/Getty Images

Italia solicitará a la Unesco el reconocimiento del café espresso, afirmando que es “mucho más que una simple bebida”.

Se trata de una iniciativa posterior a la inclusión del arte del pizzero napolitano en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la ONU en 2017, con la que Italia pretende conseguir el reconocimiento mundial de otro de sus exitosos símbolos.

“Es un auténtico ritual y una expresión de nuestra sociabilidad que nos distingue en todo el mundo”, dijo Gian Marco Centinaio, subsecretario de Agricultura, cuando confirmó que habían presentado la solicitud.

Tras su creación en Turín a finales del siglo XIX, el espresso se convirtió rápidamente en parte integral de la identidad nacional. Beber un espresso supone una ocasión para el encuentro, para platicar de política y futbol, para quejarse, para hacer las paces o pagar una deuda, o sencillamente una excusa para hablar de esto o aquello.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Espresso de Italia, fundado en 1998 con el objetivo específico de proteger y promover el espresso original, el mercado tiene un valor de más de 4 mil millones de euros al año, y más del 90% de los italianos beben una taza al día, que normalmente se sirve en una taza de porcelana.

Las estrictas normas del instituto para elaborar el espresso perfecto incluyen el uso de una mezcla de café certificada, equipos certificados e incluso personal autorizado.

Precisa que la crema, la espuma más clara que se asienta en la parte superior de la infusión oscura de cafeína, “debe ser uniforme y persistente durante al menos 120 segundos a partir del momento en que se sirve el café sin mezclarlo”. Indica que su color debe ser “entre avellana y café oscuro (y9 caracterizado por reflejos rojizos”.

Centinaio comentó que la candidatura del espresso también era una forma de celebrar la interacción social de Italia, parcialmente interrumpida por las restricciones de Covid-19.

Se han realizado intentos anteriores para incluir el café espresso italiano en la lista de la Unesco, pero nunca se concretaron de forma oficial, supuestamente a causa de la turbulenta política del país.

El subsecretario de Agricultura expresó su confianza en que la comisión nacional italiana de la Unesco aprobará la propuesta, cuyo veredicto está previsto para la primavera.