Julian Assange gana la primera etapa de su intento de apelación contra la extradición
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en 2016. Foto: Peter Nicholls/Reuters

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, podrá recurrir a la corte suprema del Reino Unido para impugnar la decisión que permite su extradición a Estados Unidos para que se enfrente a cargos de espionaje.

Sin embargo, el tribunal superior le negó la autorización para presentar una apelación directa, lo que significa que la corte suprema tendrá que decidir primero si debe o no atender su impugnación.

El mes pasado, el tribunal superior dictaminó que el cofundador de WikiLeaks puede ser extraditado, ya que anuló un fallo de principios del año pasado basado en los temores sobre la salud mental de Assange y su riesgo de suicidio en una prisión de máxima seguridad de Estados Unidos.

En su sentencia de diciembre, los jueces del tribunal superior se inclinaron a favor de las autoridades estadounidenses después de que se presentó un paquete de garantías de que Assange no se enfrentaría a esas medidas más estrictas a no ser que cometiera un acto en el futuro que las requiriera.

Stella Moris, la prometida de Assange, dijo después del fallo del lunes que lo sucedido en el tribunal era precisamente lo que ella y quienes lo apoyan querían que ocurriera.

“La situación actual es que la corte suprema tiene que decidir si atiende la apelación pero, no se equivoquen, hoy ganamos en el tribunal”.

Un caso tiene que plantear una cuestión de derecho de “importancia pública general” para que la corte suprema considere una propuesta de apelación. Birnberg Peirce Solicitors, que representa a Assange, expresó anteriormente que el caso planteaba cuestiones de derecho “serias e importantes”, incluyendo la “confianza” en las garantías ofrecidas por Estados Unidos sobre las condiciones carcelarias a las que se enfrentaría Assange en caso de ser extraditado.

En su breve dictamen del lunes, el presidente del tribunal supremo, Lord Burnett, y el magistrado Holroyde dictaminaron que existía una cuestión de derecho, pero le negaron a Assange la autorización de apelar.

Señalaron que Assange planteó tres cuestiones de derecho para el recurso ante la corte suprema, pero que solo tuvo éxito en una sobre el uso de garantías en las audiencias de extradición. Añadieron que a los magistrados de la corte suprema les correspondía tomar la decisión final.

Burnett pidió al tribunal que “tome medidas para acelerar la consideración de cualquier solicitud” que se presente.

El lunes, hablando fuera de los Reales Tribunales de Justicia, Moris dijo a sus partidarios: “Pero no olvidemos que cada vez que ganamos, mientras no se abandone este caso, mientras no se libere a Julian, Julian sigue sufriendo. Durante casi tres años ha permanecido en la prisión de Belmarsh y está sufriendo enormemente, día tras día, semana tras semana, año tras año. Tienen que liberar a Julian y esperamos que esto termine pronto”.

“Pero todavía estamos lejos de conseguir justicia en este caso porque Julian ha estado encarcelado durante mucho tiempo y no debería haber pasado ni un solo día en prisión”.
Nick Vamos, socio del despacho de abogados Peters and Peters en Londres y exjefe de extradición del Servicio de Enjuiciamiento de la Corona, señaló: “Habrá un poco de sorpresa al respecto, ya que existe una jurisprudencia consolidada sobre la cuestión que ya se certificó. Sin embargo, en su sentencia del 10 de diciembre, el tribunal superior analizó las diferentes circunstancias en las que se podrían considerar las garantías en la apelación, por lo que no es completamente blanco o negro”.

“La corte suprema bien podría decir: ‘No nos interesa esta cuestión sobre las garantías porque ya se resolvió en el tribunal superior‘. Incluso si la corte suprema acepta la apelación, es posible que esclarezca la ley para los casos futuros de una manera que no suponga ninguna diferencia para la apelación de Assange”.

Assange, que permanece en prisión, dispondría de otras vías para luchar contra su extradición, independientemente de lo que ocurra en relación con cualquier apelación ante la corte suprema.
En caso de que no lo consiga, sus abogados podrían presentar una apelación a nivel de tribunal inferior, que se llevaría a cabo primero en el tribunal superior y se centraría en cuestiones de libertad de expresión y motivación política de la solicitud de extradición.