Levantarse y brillar: cómo los futbolistas aprovechan el poder del sueño
Michael Essien duerme en su regreso de la Copa Africana de Naciones; Emiliano Marcondes en el Brentford; Granit Xhaka, y su 'pijama de recuperación'. Foto compuesta: Chelsea via Getty: ProSports/Shutterstock; Visionhaus/Getty; Under Armour


Bill Shankly se horrorizó ante la idea de perturbar el sueño de alguno de sus jugadores. “¿Qué quieres decir con darle a uno de mis jugadores jugo de naranja?”, reprochó el entrenador del Liverpool. “No voy a permitir que estropee su sueño reparador teniendo que levantarse en la noche para orinar“. En 1973 no había espacio para un asesor del sueño en los estrechos confines de la sala de juntas de los entrenadores, pero Shankly sabía que sus jugadores necesitaban un descanso nocturno ininterrumpido.

En la actualidad, los clubes contratan a un gran número de profesionales para garantizar que sus jugadores reciban el número de horas necesario, así como el tipo de sueño adecuado, para ayudarlos a desempeñarse a su máxima capacidad. Anna West es una de ellas, pues se incorporó al Brentford en 2016, cuando Dean Smith aún estaba al frente del equipo. De hecho, lleva más tiempo en el club que sus compatriotas daneses, el entrenador Thomas Frank y su ayudante Brian Riemer.”Tengo una carrera en ciencias del deporte y también soy enfermera”, comenta West. “Justo después de salir de la universidad tuve la gran fortuna de que me contratara una empresa medtech especializada en el sueño. Comencé mi carrera profesional en el ámbito del sueño, trabajando en proyectos de investigación y de salud por toda Europa, acortando la enorme diferencia entre la ciencia del sueño y la ciencia del deporte”.

Cuando empezó a trabajar en el mundo del fútbol, West tuvo que cuestionar la forma en que se daba mayor prioridad al entrenamiento que al descanso. “En la mayoría de los estadios deportivos de alto nivel se daba mucha importancia al aspecto de la carga de entrenamiento”. señala West. En lugar de darles a los atletas la oportunidad de recuperarse, la cultura consistía en sobrecargarlos con entrenamiento e información. “¿Cómo podemos conseguir que los atletas alcancen un mayor rendimiento si seguimos dándoles más carga? Pasé los primeros años de mi carrera dándome cabezazos contra la pared del ‘siempre lo hemos hecho así'”.

West comenta que se puede describir su método como una “terapia cognitivo-conductual orientada, basada en datos e individualizada“. “Trato al jugador un poco como si fuera un rompecabezas, en el que tengo que colocar muchas piezas para entender el conjunto.

Trabajamos con deportistas masculinos jóvenes, en su mayoría sanos, que, en teoría, no tienen problemas de sueño que necesiten diagnóstico, sin embargo, un porcentaje bastante alto y significativo tiene un sueño bastante deficiente”.

Cuando llega un jugador al club, West lo evalúa. “Tengo mi propia herramienta de valoración de deportistas, en la que he estado trabajando durante muchos años. Es muy compleja y está basada en datos, pero el resultado no es complejo porque todos los jugadores tienen un resultado sencillo, jugador rojo, amarillo o verde“. Después de determinar el bienestar del sueño de un jugador, tendrán una conversación individual y definirán de dónde surgen los problemas de sueño, qué estrategias deben utilizar para combatirlos y plantearán algunos objetivos realistas.

“Un ejemplo podría ser un jugador al que le resulta muy difícil conciliar su sueño debido a un cerebro inquieto. El tipo de jugador que se siente cansado, pero que en cuanto se acuesta no es capaz de apagar todos los pensamientos de su cabeza. La forma en que yo trabajaría con este tipo de jugador sería entender cómo son sus hábitos durante el día. ¿Qué grado de estrés tiene? ¿Cuáles son los pensamientos que lo mantienen despierto? ¿Cómo se hidrata? ¿Cuáles son sus hábitos en la noche? ¿Toma largas siestas en la tarde? Una vez trazado el mapa, mi papel consiste en enseñar y apoyar al jugador con métodos para calmar su mente, no solo antes de acostarse, sino durante todo el día, para que tenga menos estrés en su cuerpo y una mente menos ajetreada antes de acostarse”.

A West le interesa recalcar que no existen dos personas o jugadores iguales. “Lo que funcionará con una persona, no siempre tendrá el mismo nivel de éxito con otra, por eso uso una mezcla de estrategias que incluyen ejercicios mentales, técnicas de respiración, información estratégica sobre el momento de hidratación/nutrición“.

El exjugador del Brentford Emiliano Marcondes tuvo problemas de sueño cuando se mudó a Inglaterra desde Dinamarca en 2018, por lo que acudió a West en busca de ayuda. Tras evaluar los datos fisiológicos de Marcondes mediante un rastreador de muñeca, una de las soluciones de West -que puede parecer contradictoria– consistió en que Marcondes se levantara de la cama.

“Si no lograba conciliar el sueño después de media hora, iba a la sala de estar y dibujaba los tatuajes que ahora tengo y después de eso me sentía más cansado“, contó el jugador en una entrevista con Training Ground Guru. En combinación con otras estrategias, como el uso de persianas oscuras, evitar usar cualquier dispositivo electrónico antes de acostarse y técnicas de respiración profunda, el sueño del mediocampista danés mejoró y se convirtió en uno de los alumnos estrella de West. Lo más importante es que estaba abierto a nuevas ideas. “Emi era muy bueno aplicando cosas”, comenta ella.

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Un aficionado a los museos en la National Portrait Gallery observa una instalación de videos de David Beckham durmiendo en 2004. La obra, del artista Sam Taylor-Wood, fue filmada en España después de un entrenamiento con el Real Madrid. Foto: Carl de Souza/AFP/Getty Image

West trabaja estrechamente con el psicólogo deportivo Michael Caulfield en el Brentford. En los últimos 30 años, Caulfield ha trabajado en diversos deportes, como en las carreras de caballos y el cricket, así como con entrenadores de fútbol, como Gareth Southgate y Dean Smith. Roza el mesianismo en su fervor por los beneficios del sueño. “La primera pregunta que les hago todos los días a los jugadores o al cuerpo técnico en el campo de entrenamiento es si durmieron bien, porque es el aspecto más importante de la salud sin duda alguna”, explica. “Todos tenemos que evitar lo que yo llamo ‘cerebro desenfocado’, cuando nuestra mente no funciona a su máxima capacidad”.

Nick Littlehales fue pionero en el estudio del sueño en el fútbol cuando llamó la atención de Alex Ferguson en la década de 1990. Tras ese gran logro, se produjo una serie de avances tecnológicos, desde los pijamas personalizados de Granit Xhaka hasta los lentes nocturnos, sin embargo, West aborda estas tecnologías con cierta cautela. “Considero a la tecnología como un apoyo, pero no como una solución”, señala. “Soy una gran fan de la tecnología cuando se implementa con un propósito y de la manera correcta. No creo en una estrategia en la que uno comienza con la cereza del pastel, pero a veces el colchón de 10,000 dólares o el dispositivo de rastreo que puede cuantificar tu ritmo circadiano podrían representar esa cereza”.

En la última década se ha reconocido en mayor medida la importancia del sueño para los deportistas. “Se han realizado numerosas investigaciones que respaldan el hecho de que el sueño es el pilar para crear un alto rendimiento y, lo que es más importante, para mantenerlo. Existe un vínculo muy fuerte entre el sueño deficiente y el desarrollo de lesiones musculares. Sabemos que los jugadores que duermen menos de ocho horas por noche durante un periodo de 24 meses tendrán un riesgo 1.7 veces mayor de desarrollar una lesión”.

A medida que la investigación se vuelve más convincente, los jugadores comienzan a prestar mayor atención. “En el pasado, muchas veces te consideraban una especie de guerrero, una personalidad un tanto fuerte si podías decirle a alguien que podías sobrevivir con cinco horas de sueño por noche. Soy bastante directa, ya que tengo que educar a los deportistas, así que les digo: ‘Eso está bien, pero ¿sabes que el hombre que duerme cinco horas o menos tendrá los testículos más pequeños que el que duerme cinco horas o más por noche?”. Sin duda, ese mensaje centra la mente.

Este artículo apareció por primera vez en The Football Mine.

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