Las ciudades más violentas del mundo: el aumento de la delincuencia en Medellín hace que AL encabece la lista
Cuerpos perfilados para protestar contra los asesinatos en Medellín, ciudad famosa en los años 80 y 90, cuando el cártel de Pablo Escobar gobernaba la ciudad. Foto: Joaquín Sarmiento/AFP/Getty

Cuando la policía encontró el cuerpo de Marcela Graciano, una DJ colombiana de 31 años, el pasado jueves, la brutalidad del crimen los conmocionó incluso a ellos. Su cuerpo, hallado en una casa ubicada en un suburbio de Medellín –la segunda ciudad de Colombia–, presentaba signos de tortura y tenía las manos atadas detrás de su espalda.

“El cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición”, dijo el jefe de la policía local, el coronel Rolfy Mauricio Jiménez. El municipio del Valle de Aburrá ha registrado 11 asesinatos este año, indicaron las autoridades.

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Marcela Graciano, una DJ que fue asesinada en un barrio de Medellín, la segunda ciudad de Colombia. Foto: Handout

El brutal asesinato de Graciano forma parte de un aumento más generalizado de la delincuencia en toda Latinoamérica y el Caribe, y un nuevo estudio muestra que casi dos tercios de las ciudades más peligrosas del mundo en materia de delincuencia se encuentran en Latinoamérica, según la empresa de análisis de riesgos Verisk Maplecroft.

“El papel de la región en el tráfico transnacional de narcóticos y la continua fortaleza de las sofisticadas organizaciones y bandas de narcotraficantes es el factor clave que subyace al perfil de riesgo de Latinoamérica”, concluyó la investigación, publicada el jueves.

El estudio, que utilizó datos sobre delincuencia (como homicidios, robos y daños a la propiedad), terrorismo, disturbios civiles y conflictos, reveló que ocho de las 12 ciudades que reciben la peor puntuación posible en materia de delincuencia se encuentran en Latinoamérica. Kabul, en Afganistán, y Mogadiscio, en Somalia, están clasificadas como los lugares más peligrosos del mundo cuando se consideraron los cuatro riesgos de seguridad.

Se creía que la situación de Medellín había mejorado después de estar asociada a la violencia de los años 80 y 90, cuando el temido cártel de Medellín de Pablo Escobar dominaba amplias zonas de la ciudad y aterrorizaba a los civiles y a la policía. No obstante, en el análisis de Verisk Maplecroft registró la puntuación de riesgo más alta posible, junto con la ciudad de San Salvador en El Salvador y Chihuahua en México.

“Medellín es un núcleo de redes de delincuencia transnacional y por esa razón aparece en este tipo de estudios”, señaló Pedro Piedrahíta Bustamante, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Medellín, quien añadió que abundan las armas y las personas dispuestas a usarlas.

“Por eso, a pesar de todas las transformaciones en las últimas décadas, los indicadores negativos de delincuencia persisten en la ciudad”.

La capital colombiana, Bogotá, fue calificada por Verisk Maplecroft como una de las tres más peligrosas en materia de delincuencia de las 30 ciudades más grandes del mundo, junto con Río de Janeiro, en Brasil, y Ciudad de México.

“Ahora veo este barrio con otros ojos”, comentó Juana San Martín, que recientemente fue asaltada a punta de cuchillo en Bogotá, afuera de su casa. Golpearon y tiraron al suelo a una amiga que estaba con ella en ese momento. “Te deja asustada. Te hace caer en la cuenta de que están ocurriendo todas esas historias que escuchas en las noticias”.

Las ciudades de Venezuela, país asolado por la delincuencia generalizada y la inestabilidad política, también ocupan posiciones destacadas en la clasificación, entre ellas Barquisimeto, Caracas, Maracaibo, Maracay y Valencia.

También figura en los primeros puestos de la lista Puerto Príncipe, la capital de Haití, inmersa en la violencia de las pandillas desde hace años. La situación en el país caribeño se deterioró aún más el año pasado, cuando el presidente, Jovenel Moïse, fue asesinado en su domicilio en circunstancias que siguen siendo poco claras, dejando un vacío de poder que todavía es disputado con violencia.

En medio de una serie de secuestros, robos y disputas territoriales, muchas personas han huido de sus hogares para refugiarse en albergues improvisados.

Casi 150 personas han muerto en las últimas semanas en los tiroteos entre las pandillas rivales en Haití, mientras que la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) señaló a principios de este mes que había tratado a más de 96 personas con heridas de bala en sus instalaciones médicas en Puerto Príncipe desde el 24 de abril.

“Te pueden matar o secuestrar cuando sales de tu casa”, dijo Coriolande Auguste, quien huyó de la creciente violencia, a The Guardian en una visita a un refugio en el barrio de Martissant, en la capital haitiana, el pasado octubre. “¿Quién no querría salir de esto?”.