Vladimir Putin tiene una ‘creencia casi mesiánica en sí mismo’, dice Hillary Clinton
Hillary Clinton (en la foto, en Washington, el mes pasado) dijo que Putin se volvió 'muy adverso' a ella. Foto: Evelyn Hockstein/Reuters

Vladimir Putin tiene una “creencia casi mesiánica en sí mismo” y no le gustan los críticos, en particular si son mujeres, dijo la exsecretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Clinton recordó que “tuvo algunos avances positivos” al trabajar estrechamente con Putin entre 2009 y 2013, cuando él era primer ministro de Rusia, no obstante, la relación se deterioró cuando ella criticó las elecciones “descaradamente corruptas” que lo llevaron nuevamente a la presidencia en 2012.

Hablando ante una audiencia en el festival Hay, Clinton comentó que su afirmación de que los rusos “merecen que sus voces sean escuchadas y sus votos contados” y “unas elecciones que cumplan con los estándares internacionales” provocó las protestas de decenas de miles de rusos, de las que Putin la culpó posteriormente.

La excandidata presidencial del partido demócrata, que perdió ante Donald Trump en 2016, señaló: “A Putin no le gustan los críticos, en particular las mujeres críticas. Después, Putin se volvió muy adverso a mí, con pocas excepciones. Como sabemos, a pesar de los esfuerzos por decir lo contrario, trabajó muy arduamente para que Trump fuera elegido utilizando todo tipo de medios”.

Clinton dijo que fue testigo de “su creencia casi mesiánica en sí mismo y en lo que estaba destinado a ser”, así como de su “objetivo de restaurar la Rusia imperial” durante su trabajo con él. Esto la llevó a escribir memorándums en los que advertía que él se convertiría en una “amenaza para Europa y el resto del mundo”, aunque ella esperaba que las relaciones amistosas con Estados Unidos lo hicieran “dejar de lado sus ambiciones agresivas y buscar una mayor cooperación”.

Comentó: “Cuando invadió Ucrania, lamentablemente no me sentí sorprendida. Me sorprendió muy gratamente la eficacia con la que se defendieron el gobierno de (Volodímir) Zelenski y Ucrania”.

También consideró como algo positivo el hecho de que la OTAN se hubiera unido para suministrar armas a los ucranianos, lo que le confirmó “la necesidad de mantener las instituciones que tenemos e intentar hacerlas más eficaces para el futuro”. Señaló que si Trump hubiera regresado al poder en 2020, probablemente habría sacado a Estados Unidos de la OTAN.

Clinton pidió la creación de un tribunal semejante a los que se crearon a raíz de las guerras de los Balcanes y el genocidio de Ruanda para que los rusos respondieran por sus crímenes de guerra, aunque reconoció que “siempre era difícil proceder contra un jefe de Estado” a menos que fuera destituido.

Su entrevistadora, Helena Kennedy, que forma parte de un grupo de abogados defensores de los derechos humanos que trabajan para encontrar la manera de hacer que Rusia responda por los crímenes cometidos en Ucrania, le preguntó si un tribunal de este tipo podría exponer al Reino Unido y a Estados Unidos al escrutinio de sus acciones en la guerra de Irak.

Clinton respondió: “(Podría) hacerlo, pero creo que es menos probable de lo que la gente imagina”.