Cientos de muertes tras un terremoto de 6.1 grados en Afganistán
Un fuerte terremoto en Afganistán deja cientos de muertos

Un fuerte terremoto registrado en una zona remota de la provincia afgana de Paktika ha causado al menos mil muertes y al menos mil 500 heridos, y se espera que el número de víctimas aumente en el empobrecido país.

De acuerdo con las autoridades talibanes, cientos de personas más resultaron heridas en lo que parece haber sido el terremoto más letal registrado en las últimas dos décadas, el cual se produjo durante la noche y con fuertes lluvias que dificultaron las labores de rescate.

Las imágenes de Paktika mostraban a personas que eran llevadas a los helicópteros para ser trasladadas por aire desde la zona. Otros fueron atendidos en tierra. Se pudo ver a un residente recibiendo líquidos intravenosos mientras estaba sentado en una silla de plástico frente a los escombros de su casa, y a otros más tendidos en camillas.

Karim Nyazai se encontraba en la capital de la provincia y regresó inmediatamente para descubrir que su pueblo estaba devastado y que 22 de sus familiares habían fallecido.

“Estaba lejos de mi familia, que vive en un pueblo remoto del distrito de Gyan. Fui allá en cuanto pude encontrar un auto en la madrugada”, comentó a The Guardian.

“Todo el pueblo está enterrado. Los que lograron salir antes de que todo se derrumbara se las ingeniaban para sacar los cuerpos de sus seres queridos de entre los escombros. Había cuerpos envueltos en cobijas por todas partes”.

“Perdí a 22 miembros de mis (familiares), incluyendo mi hermana, y tres de mis hermanos. Más de 70 personas del pueblo murieron”.

Tras las consecuencias inmediatas de la catástrofe, Bilal Karimi, vocero adjunto del gobierno talibán, hizo un llamado a las agencias de ayuda para que asistan en las labores de emergencia. “Instamos a todas las agencias de ayuda a que envíen equipos a la zona de forma inmediata para evitar una mayor catástrofe”, señaló.

En respuesta, la ONU y la Unión Europea se apresuraron a ofrecer ayuda.

“Ya se desplegaron equipos de evaluación interinstitucionales a varias zonas afectadas”, publicó en Twitter la oficina de la ONU para asuntos humanitarios en Afganistán.

Tomas Niklasson, enviado especial de la Unión Europea para Afganistán, escribió en Twitter: “La Unión Europea monitorea la situación y está dispuesta a coordinar y proporcionar ayuda de emergencia de la Unión Europea a las personas y comunidades afectadas”.

Con fotografías tomadas en la zona que muestran casas derrumbadas y cuerpos desenterrados de los escombros, un líder tribal de la provincia de Paktika, Yaqub Manzor, indicó que los sobrevivientes y los rescatistas se esforzaban para ayudar a los afectados.

“Los mercados locales están cerrados y todas las personas acudieron rápidamente a las zonas afectadas”, dijo Manzor a la agencia de noticias AFP por teléfono.

El primer ministro de Afganistán, Mohammad Hassan Akhund, convocó una reunión de emergencia en el palacio presidencial para coordinar los esfuerzos de ayuda destinados a las víctimas en Paktika y Khost, una provincia vecina.

Anteriormente, Abdul Wahid Rayan, director general de la agencia de noticias Bakthar, indicó que las zonas afectadas por el terremoto se encontraban en regiones montañosas, lo que significaba que las labores de rescate requerían el uso de helicópteros.

Sin embargo, añadió: “Afganistán tiene escasez de helicópteros y el hecho de que estas zonas sean de difícil acceso está dificultando las labores de ayuda”.

Rayan indicó que 90 casas quedaron destruidas en Gayan, un distrito ubicado en el norte de Paktika.
El epicentro del terremoto –que Pakistán calculó que tuvo una magnitud de 6.1 y el Servicio Geológico de Estados Unidos de 5.9– se produjo a aproximadamente 48 kilómetros al suroeste de la ciudad de Khost. El terremoto se produjo a una profundidad relativamente mínima de 10 kilómetros, lo que agravó su impacto.

En los países vecinos se percibieron temblores, con “fuertes y largas sacudidas” experimentadas en la capital afgana, Kabul, según un residente que publicó un mensaje en la página web del Centro Sismológico Euromediterráneo.

También se registraron muertes en las provincias orientales de Khost y Nangarhar, informó Mohammad Nassim Haqqani, jefe de la autoridad afgana de respuesta a los desastres.

Es probable que las labores de rescate sean complicadas, ya que muchas agencias de ayuda internacional salieron de Afganistán después de que los talibanes tomaron el control el año pasado y tras la caótica retirada del ejército estadounidense de la guerra más larga de su historia. Los rescatistas se dirigieron rápidamente a la zona en helicóptero.

El número de muertes, proporcionado por el funcionario de emergencias afgano Mawlawi Sharafuddin Muslim, lo convirtió en el terremoto más letal desde 2002, año en que un temblor de magnitud 6.1 mató a alrededor de mil personas en el norte de Afganistán, inmediatamente después de que la invasión liderada por Estados Unidos derrocara al gobierno talibán a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ofreció sus condolencias por el terremoto en un comunicado, expresando que su nación proporcionaría ayuda al pueblo afgano. En el Vaticano, el papa Francisco ofreció oraciones por todos los fallecidos y heridos y por el “sufrimiento de la querida población afgana”.

Afganistán y la región más extensa del sur de Asia, a lo largo de las montañas del Hindú Kush, han sido vulnerables desde hace mucho tiempo a terremotos devastadores.

La catástrofe se produce en un momento en el que Afganistán afronta una grave crisis económica que la afecta desde la toma del poder por parte de los talibanes.

En respuesta al nuevo régimen, muchos países impusieron sanciones al sector bancario de Afganistán y suspendieron la ayuda al desarrollo valorada en miles de millones de dólares. Sin embargo, se ha mantenido la ayuda humanitaria, y organismos internacionales como la ONU siguen trabajando en el país.