Los supervivientes del terremoto en Afganistán cavan con las manos mientras los rescatistas se esfuerzan por llegar a la zona
Personas buscan supervivientes entre los escombros de una casa en Gayan, Afganistán. Foto: Ali Khara/Reuters

Los esfuerzos de rescate organizados tienen dificultades para llegar al lugar donde se registró un terremoto en Afganistán que ha causado la muerte de más de mil personas, mientras los supervivientes excavan a mano entre los escombros para encontrar a quienes siguen desaparecidos.

En el distrito de Gayan, en la provincia de Paktika, los habitantes del pueblo se pararon sobre ladrillos de barro que alguna vez fueron una casa. Otros caminaban con cuidado por callejones sin pavimentar, agarrándose a las paredes dañadas que tenían vigas de madera expuestas para abrirse paso.

El terremoto fue el más letal de Afganistán en dos décadas y las autoridades indicaron que el número de víctimas podría aumentar. Se calcula que otras mil 500 personas resultaron heridas, informó la agencia de noticias estatal.

El terremoto ocurrió en la madrugada del miércoles en una zona cercana a la frontera con Pakistán. Las labores de rescate han resultado complicadas debido al hecho de que muchos países suspendieron o recortaron la ayuda que prestaban a Afganistán tras la toma del poder por parte de los talibanes el año pasado.

Los supervivientes del terremoto de Afganistán piden ayuda, video


Todavía no se sabe cómo, ni si los talibanes permiten que el mundo ofrezca ayuda, ya que los rescatistas, sin equipos pesados, excavan entre los escombros como mejor pueden.

En una señal de los confusos procedimientos entre los talibanes y el resto del mundo, no han solicitado formalmente a la ONU que movilizara equipos internacionales de búsqueda y rescate ni que adquiriera equipos procedentes de los países vecinos para complementar las pocas docenas de ambulancias y varios helicópteros enviados por las autoridades afganas, señaló Ramiz Alakbarov, representante especial adjunto de la ONU en Afganistán.

En un sorprendente comunicado emitido a última hora del jueves –apenas un día después del terremoto–, Mohamed Nassim Haqqani, vocero del ministerio de catástrofes de los talibanes, anunció que las operaciones de rescate habían finalizado en los principales distritos, aunque continuaban en algunas zonas aisladas.

Un segundo funcionario secundó los comentarios de Haqqani. “La operación de rescate ha concluido, nadie está atrapado bajo los escombros”, dijo Mohammad Ismail Muawiyah, vocero del principal comandante militar talibán en la provincia de Paktika, la más afectada, a la agencia de noticias Reuters.

Las labores de rescate se han visto aún más dificultadas debido a la irregularidad de las carreteras rurales y a las recientes lluvias torrenciales y a la caída de granizo. “Pedimos al Emirato Islámico y a todo el país que vengan a ayudarnos”, comentó un superviviente que proporcionó su nombre como Hakimullah. “Nos quedamos sin nada y no tenemos nada, ni siquiera una tienda de campaña donde vivir”.

La magnitud total de la destrucción entre las aldeas ocultas en las montañas tardó en manifestarse. Sin embargo, funcionarios de múltiples agencias de la ONU señalaron que los talibanes estaban permitiendo el pleno acceso a la zona. La ONU indicó que su Programa Mundial de Alimentos (PMA) estaba enviando alimentos y equipos de logística a las zonas afectadas, con el objetivo de apoyar inicialmente a 3 mil familias.

“El pueblo afgano se enfrenta actualmente a una crisis sin precedentes tras décadas de conflicto, a una grave sequía y a una recesión económica”, señaló Gordon Craig, director adjunto del PMA para Afganistán. “El terremoto no hará más que aumentar las ya enormes necesidades humanitarias que soportan diariamente”.

El vocero de los talibanes, Zabihullah Mujahid, publicó en Twitter que habían llegado a Paktika ocho camiones provistos de alimentos y otros artículos de primera necesidad provenientes de Pakistán. También indicó el jueves que habían arribado a Afganistán dos aviones de ayuda humanitaria procedentes de Irán y otro de Qatar.

No obstante, otros funcionarios talibanes hicieron hincapié en las dificultades que atravesaban para incrementar las labores de rescate. Gholam Ghaos Naseri, viceministro talibán de gestión de catástrofes naturales, señaló: “Hemos enviado a decenas de personas para rescatar a las personas que se encuentran debajo de los escombros, pero no son suficientes. Irán nos prometió ayuda y sus equipos de rescate se dirigen a la zona”.

“Pedimos a la comunidad humanitaria internacional, a las ONG y a las agencias humanitarias que no dejen solo a nuestro pueblo en este terrible momento. Ayuden a nuestra gente. Por ahora, necesitamos artículos como alimentos, tiendas de campaña, ropa y medicamentos”.

“Hemos enviado a decenas de personas para que rescaten a las personas que se encuentran debajo de los escombros, pero no es suficiente. Irán nos prometió ayuda y sus equipos de rescate se dirigen a la zona”.
Muawiyah comentó a Reuters: “No podemos acceder a la zona, las redes son demasiado débiles, estamos tratando de obtener actualizaciones“, en referencia a las redes telefónicas.

Al describir las labores de rescate en Paktika, un voluntario, Faiz Muhammad Sameem, de 36 años, señaló: “Ambulancias, helicópteros y motocicletas, todos participan en el socorro, pero el hospital no tiene suficientes medios, los primeros auxilios fueron proporcionados en el hospital”.

“Es una escena espantosa. Hubo personas que perdieron a todos sus familiares. Algunos perdieron a 10 familiares o algunas personas perdieron familias enteras. Vi a un niño de cinco años que era el único superviviente de su familia de 13 miembros. No sé cómo sobrevivirá o si sabe qué es lo que ha perdido. Es insoportable”.

Puede resultar difícil obtener mayor ayuda internacional directa: muchos países, entre ellos Estados Unidos, canalizan la ayuda humanitaria a Afganistán a través de la ONU y otras organizaciones similares para evitar entregar el dinero a los talibanes.

No obstante, en un noticiero el jueves, la televisión estatal afgana reconoció que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden –su exenemigo – ofreció sus condolencias por el terremoto y prometió brindar ayuda.
Biden ordenó el miércoles que “USAid y otros socios del gobierno federal evaluaran las opciones de respuesta de Estados Unidos para ayudar a las personas más afectadas”, indicó un comunicado de la Casa Blanca.