Emmanuel Macron, ‘orgulloso’ de haber apoyado la campaña de presión de Uber
El presidente Macron en una visita a la empresa STMicroelectronics en la región de Isere, en Crolles, en el sureste de Francia. Dijo que solo estaba cumpliendo con su trabajo como ministro cuando se reunió con los ejecutivos de Uber. Foto: Jean-Philippe Ksiazek/EPA

Emmanuel Macron comentó que está orgulloso de haber apoyado a la empresa estadounidense de taxis Uber y que “lo volvería a hacer mañana y pasado mañana”, después de las revelaciones sobre sus esfuerzos para ayudar a la empresa a ejercer presión contra el sector cerrado de los taxis en Francia.

Varias figuras políticas de Francia, tanto de la izquierda como de la extrema derecha, así como el líder del sindicato izquierdista CGT, pidieron que se realizara una investigación parlamentaria sobre los informes que indican que Macron mantuvo reuniones secretas no declaradas con Uber cuando fue ministro de Economía de 2014 a 2016 y que le comunicó a Uber que había negociado un “acuerdo” con el gabinete socialista, profundamente dividido, que entonces estaba a cargo de François Hollande.

Las revelaciones aparecen en los Archivos de Uber, un archivo de 124 mil documentos de la empresa filtrados a The Guardian y compartidos con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
Al margen de un evento celebrado con motivo de la construcción de una nueva fábrica de semiconductores en Crolles, Macron fue cuestionado por un periodista del periódico Le Monde sobre el hecho de haberse reunido con directivos de Uber entre 2014 y 2016.

“Fui ministro y cumplí con mi trabajo”, señaló. “Hemos visto que existe demasiado un tipo de atmósfera en la que reunirse con jefes empresariales, sobre todo cuando son extranjeros, es algo que está mal visto”. El presidente señaló que sus reuniones con los líderes empresariales “siempre eran oficiales” e incluían a miembros de su personal.

Comentó: “Estoy orgulloso de ello. Si han creado empleos en Francia, estoy muy orgulloso de ello, y saben qué, lo volvería a hacer mañana y pasado mañana”.

Indicó que iba a anunciar nuevas inversiones y la promesa de mil 500 nuevos empleos en Crolles precisamente porque se había reunido de forma similar “hace varios meses, y de forma confidencial –porque tenemos que preservar los secretos de las empresas– con el jefe de GlobalFoundries, quien se encuentra hoy aquí”.

Macron explicó que, como presidente, había sido el líder mundial que más se había manifestado a favor de la regulación de los gigantes de internet. “Cuando me convertí en presidente, regulamos el sector implacablemente. Somos el primer país que reguló las plataformas en línea, y después de eso, lo impulsamos a nivel europeo. Así que estoy extremadamente orgulloso”.

Comentó a los periodistas: “¿Saben qué?, aquí hay una exclusiva: es muy difícil crear empleos sin empresas y emprendedores. Así que seguiré reuniéndome con las empresas y los empresarios para convencerlos de que inviertan en nuestro país y haré todo lo posible para abrir sectores en los que la actividad se encuentra bloqueada, con el propósito de crear empleos. Porque cada joven que ha tenido una oportunidad laboral gracias a eso, me alegra”.

Cuando se le preguntó por qué, pese a todo, se enfrentaba a fuertes críticas sobre sus acuerdos con Uber por parte de la coalición izquierdista de la oposición, denominada NUPES, en el parlamento, respondió que “porque ellos han perdido su brújula”. Y añadió: “Cuando uno cree en la justicia social y la igualdad de oportunidades, tiene que luchar para que los jóvenes de zonas difíciles encuentren trabajo. Esa nunca ha sido su lucha. Pero sí ha sido la mía”.

Y añadió: “Si no luchamos por la educación, la capacitación y la creación de innovación –es decir, las oportunidades económicas– seguiremos teniendo desempleo. Y nuestro desempleo, aunque haya disminuido en los últimos cinco años, sigue siendo demasiado alto”.

Macron comentó que las “víctimas” del desempleo en Francia eran los jóvenes que tenían menos formación y que eran “víctimas de la discriminación”. Señaló que por ese motivo luchaba por lograr un pleno empleo.

En la primera sesión de preguntas en el nuevo parlamento francés el martes, Danielle Simonnet del partido de extrema izquierda, Francia Insumisa, exigió que se realizara una investigación parlamentaria y criticó a Macron, como “un ministro que sirvió a los intereses de una plataforma estadounidense en contra de la opinión del gobierno y la administración francesa”. Se refirió al informe publicado en el periódico Le Monde, según el cual Mark McGann, el cabildero de carrera que dirigió los esfuerzos de Uber para ganarse a los gobiernos en Europa, apoyó posteriormente la campaña presidencial de Macron en 2016-2017.

La ministra subalterna, Olivia Grégoire, respondió en el parlamento que Macron, como ministro de Economía, “hizo su trabajo”. Añadió: “Se reunió con Uber, también se reunió, seamos precisos, con: Netflix, Airbnb, Tesla, y de forma más cercana, (las empresas francesas) Doctolib, Backmarket. ¿Por qué? Porque estas empresas se encuentran en el centro de la economía actual, en el centro de la economía del siglo XXI, y es una realidad –independientemente de lo que uno piense sobre el tema– que ahí es donde se encuentran el crecimiento y los empleos”.

Grégoire añadió: “¿Quién impulsó la regulación del sector de los gigantes digitales en Europa? Francia. ¿Quién impulsó la necesidad de evitar el abuso de los datos personales? Francia. ¿Cuál fue el país que propuso por primera vez la imposición de impuestos a los gigantes de internet? Francia. ¿Cuál es el país que pagó el precio por ello cuando fue sancionado por el presidente Trump? Francia. Entonces sí, el presidente, cuando fue ministro de economía, tomó todas las medidas para favorecer su llegada, pero también la protección de los consumidores”.