Elegirán un nuevo presidente en Sri Lanka tras la renuncia de Gotabaya Rajapaksa
Manifestantes vitorean y gritan lemas tras la renuncia del presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa. Foto: Chamila Karunarathne/EPA

El presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, presentó oficialmente su renuncia, confirmó el presidente del parlamento, después de una dramática semana en la que el asediado líder huyó del país luego de que los manifestantes irrumpieran en su palacio presidencial y sus oficinas.

El anuncio formal de la renuncia de Rajapaksa fue realizado en un discurso transmitido por televisión por el presidente del parlamento, Mahinda Yapa Abeywardena, en la mañana del viernes.

Rajapaksa actualmente se encuentra en Singapur, lugar al que huyó de Sri Lanka el miércoles, a través de las Maldivas. Su carta de renuncia fue enviada a última hora de la noche del jueves, en primer lugar por correo electrónico y posteriormente la original fue enviada en un vuelo diplomático, no obstante, el anuncio formal se retrasó hasta el viernes mientras la oficina del presidente del parlamento verificaba la carta.

La decisión de Rajapaksa de huir sin haber renunciado dejó a Sri Lanka en un estado de limbo político durante más de 36 horas, y las tensiones aumentaron en el país, el cual seguía en estado de emergencia.

Abeywardena confirmó que, según la Constitución, el primer ministro, Ranil Wickremesinghe, tomaría posesión del cargo de presidente interino el viernes y ocupará el puesto hasta que los parlamentarios lleven a cabo una nueva votación en el parlamento la próxima semana. El proceso de votación y confirmación del nuevo presidente de Sri Lanka probablemente durará siete días, indicó el presidente del parlamento.

Los ciudadanos de Sri Lanka celebran la renuncia del presidente Gotabaya Rajapaksa, video

Abeywardena solicitó que todos los líderes de los partidos políticos “ofrecieran su apoyo” para que la elección del nuevo presidente se llevara a cabo sin complicaciones y para que “se mantuviera la democracia” durante la transición.

El parlamento de Sri Lanka se volverá a reunir el sábado para iniciar el proceso de instalación de un nuevo gobierno de “unidad” compuesto por una multitud de partidos políticos. Los partidos de la oposición indicaron que se reunirán esta mañana y propondrán un nuevo candidato para primer ministro, que probablemente se trate de Sajith Premadasa, líder del partido más grande de la oposición.

La caída de Rajapaksa como presidente es consecuencia de meses de continuas protestas en las que se pedía su renuncia. Gobernó junto a seis miembros de su políticamente poderosa familia, entre ellos su hermano Mahinda Rajapaksa, quien fue primer ministro, y su hermano Basil Rajapaksa, quien fue ministro de finanzas. Sin embargo, mientras que todos los miembros de su familia se han visto obligados a renunciar en los últimos meses debido a la presión pública, el presidente se aferró al poder, para la ira de los manifestantes presentes en las calles.

Muchas personas consideran a Rajapaksa como el responsable de llevar a Sri Lanka a su peor crisis económica desde su independencia en 1948, la cual ha provocado una grave escasez de combustible, alimentos y medicamentos. Junto con varios miembros de su poderosa familia que ocuparon cargos políticos, está acusado de mal manejo económico y corrupción generalizada.

Rajapaksa no se ha dirigido de forma directa a los ciudadanos de Sri Lanka desde que fue evacuado de su casa en la mañana del sábado, ante los cientos de miles de personas que se reunieron en la capital, Colombo, para exigir su renuncia.

Había prometido entregar el poder el 13 de julio para garantizar una “transición pacífica del poder”, no obstante, el plazo transcurrió sin ninguna señal de su carta de renuncia. Rajapaksa tiene inmunidad al arresto mientras sea presidente y muchos creían que estaba buscando un país seguro antes de dejar el poder, con el objetivo de protegerse de los procesos judiciales por las antiguas acusaciones de crímenes de guerra y corrupción.

El gobierno de Singapur confirmó que Rajapaksa no solicitó asilo en su país. Todavía se desconoce su destino final.