Las ciudades demócratas de Texas luchan ante la prohibición del aborto
Manifestantes proaborto en el capitolio del estado en Austin. Las ciudades liberales se enfrentan a una ardua batalla, con diversos obstáculos en el camino. Foto: Suzanne Cordeiro/AFP/Getty Images

En todo Texas, las ciudades gobernadas por los demócratas se están movilizando para mitigar los efectos de la prohibición casi absoluta del aborto en el estado gobernado por los republicanos, después de que la Corte Suprema de Estados Unidos votara en junio a favor de anular el caso Roe vs. Wade, el caso histórico que le otorgó a las estadounidenses el derecho constitucional a interrumpir sus embarazos.

La capital de Texas, Austin, votó la semana pasada a favor de la “despenalización” del aborto en la ciudad al aprobar la Ley de Protección del Derecho a la Atención para el Aborto para Todos (GRACE). Aunque el aborto sigue siendo ilegal en el estado, la aprobación de la Ley GRACE reorientará el presupuesto de la ciudad para dedicarlo a la lucha contra delitos más importantes, como los abusos sexuales, los robos y los hurtos.

Los políticos locales de Waco, una ciudad situada a medio camino entre Austin y Dallas, siguieron el ejemplo del estado y presentaron su propia versión de la Ley GRACE para su consideración.

Otras ciudades, como San Antonio, también se están preparando para proteger a las personas que se someten y practican abortos. El miércoles, el alcalde, Ron Nirenberg, y el consejo municipal se reunieron en la escalinata del ayuntamiento para anunciar la posibilidad de considerar una resolución similar en apoyo a los derechos reproductivos.

La concejal Teri Castillo, que redactó una resolución, comentó a The Guardian: “La comunidad y el electorado de San Antonio no están dispuestos a hacernos retroceder en la historia, y por eso me uní a los residentes que salieron a la calle para protestar contra la anulación del caso Roe vs. Wade”.

Señaló: “Lo que pretendemos hacer es que la gente sepa que la lucha comienza a nivel local, y que sí tenemos autoridad como ayuntamiento para solicitar y proporcionar la recomendación política de que los fondos de la ciudad no se utilizarán para almacenar o clasificar cualquier denuncia de un aborto, aborto natural u otros actos de salud reproductiva con el estricto propósito de realizar una investigación criminal”.

Castillo comentó que anticipa que el partido republicano va a identificar maneras de eliminar posibles lagunas o protecciones para quienes deseen o necesiten solicitar el acceso al aborto.

De acuerdo con Cynthia Alkon, profesora de derecho de Texas A&M, Castillo tiene motivos para preocuparse. Alkon destacó que el hecho de quitarle prioridad a la penalización del aborto no es lo mismo que despenalizar el aborto.

“Si el fiscal general de Texas realmente está empeñado en procesar como delitos los casos relacionados con el aborto en los condados donde el fiscal de distrito local está ejerciendo legítimamente su autoridad discrecional y decide no proceder, creo que le quedan dos opciones: o intenta que lo nombren fiscal pro tempore (provisional) o, cambia las leyes respecto a lo que el fiscal general puede hacer”.

Las ciudades liberales se enfrentan a una ardua batalla, con diversos obstáculos en el camino, entre ellos el fiscal general de Texas, Ken Paxton, de línea dura, quien ha indicado que buscará el enjuiciamiento.
En el condado de Tarrant, en la ciudad de Fort Worth, la fiscal Sharen Wilson señaló que procesará los casos de aborto, sin embargo, en el cercano condado de Dallas, su homólogo, John Creuzot, ha manifestado que no se interpondrá en el camino de nadie que busque atención médica.

Kim Ogg, fiscal del condado de Harris, el más grande de Houston, indicó que considerará la posibilidad de procesar el aborto según cada caso, pero comentó: “La penalización de la salud reproductiva provocará un gran daño a las mujeres en Estados Unidos; los fiscales y la policía no tienen ningún papel en los asuntos entre médicos y pacientes”.

Además, el tribunal de comisionados del condado de Harris, votó 3 a 2 a favor del acceso de las residentes de Texas al aborto y la anticoncepción.

La denominada “ley del latido”, que prohíbe el aborto aproximadamente a partir de las seis semanas –momento en que se detecta la actividad cardíaca– ya está en vigor en el estado. La “ley de gatillo” de Texas, que clasificará al aborto como un delito, incluso en caso de violación o incesto, entrará en vigor el 25 de agosto.