Nancy Pelosi comienza su viaje a Asia, pero no menciona a Taiwán
Nancy Pelosi sería la funcionaria estadounidense de mayor rango en viajar a Taiwán desde 1997, si visita el país. Foto: J Scott Applewhite/AP

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, inició una gira por Asia, sin embargo, todavía existen dudas sobre si incluirá una escala en Taiwán.

En un comunicado de prensa emitido el domingo, Pelosi indicó que una delegación viajaría al Indo-Pacífico “para reafirmar el fuerte e inquebrantable compromiso de Estados Unidos con nuestros aliados y amigos en la región”.

La delegación partió de Hawai el domingo y hará escalas en Singapur, Malasia, Corea del Sur y Japón. Pelosi señaló que mantendrían “reuniones de alto nivel” en dichos países para tratar el avance de los “intereses y valores comunes”, entre ellos la paz y la seguridad. El comunicado de prensa no mencionó a Taiwán.

Pelosi llegó a Singapur en la noche del domingo, según los datos de seguimiento del vuelo. Se encuentra en la ciudad-estado con motivo de una visita de dos días, según informó la emisora CNA, citando al Ministerio de Relaciones Exteriores del país. La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Singapur tenía previsto llevar a cabo una recepción con ella en la tarde del lunes, indicó su página web.

El evento, cuyo costo es de 130 dólares de Singapur (77 libras esterlinas), no estará abierto a los medios de comunicación y no será transmitido en vivo.

Se ha conjeturado que Pelosi visitaría Taiwán al final de su gira, el jueves. El lunes, el primer ministro de Taiwán, Su Tseng-chang, no respondió de forma directa cuando se le preguntó al respecto, no obstante, comentó a los periodistas en Taipei: “Siempre recibimos con agrado las visitas a nuestro país de distinguidos invitados extranjeros”.

Estaba previsto que Pelosi visitara Taiwán en abril, sin embargo, el viaje fue pospuesto después de que ella se contagiara de Covid-19. Los recientes informes que sugieren que Pelosi tenía la intención de visitar el país en agosto han provocado el disgusto de Beijing y han suscitado amenazas de contramedidas militares. Algunos analistas han señalado que se trata de uno de los momentos más peligrosos en las relaciones entre ambos lados del estrecho en décadas.

China considera que Taiwán es una provincia separatista destinada a la reunificación, y se opone enérgicamente a todos los actos que parezcan apoyar a Taiwán como un estado soberano independiente. En una llamada telefónica que duró más de dos horas, el presidente de China, Xi Jinping, advirtió al presidente estadounidense Joe Biden respecto a lo que considera la “integridad territorial” de China.

“Aquellos que juegan con fuego perecerán a causa de él”, dijo Xi. El domingo, el vocero de las fuerzas aéreas chinas, Shen Jinke, fue citado por los medios de comunicación estatales señalando que Beijing “salvaguardará con determinación la soberanía nacional y la integridad territorial”.

Shen indicó en una exhibición aérea militar que la fuerza aérea dispone de muchos tipos de aviones de combate capaces de rodear “la preciosa isla de nuestra patria”, en referencia a Taiwán.

Estados Unidos no mantiene lazos oficiales con Taiwán, no obstante, mantiene relaciones amistosas y está legalmente obligado a proporcionar armas con fines de autodefensa.

El gobierno de Taiwán no realizará ningún comentario sobre la visita de Pelosi, debido a que equilibra su deseo de mantener la seguridad del statu quo al mismo tiempo que desarrolla sus relaciones con Estados Unidos.

La población de Taiwán ha vivido bajo la amenaza de China durante décadas, y aunque los recientes acontecimientos, como la guerra en Ucrania, han acrecentado la preocupación y han provocado el aumento de los preparativos militares y civiles, no se han observado mayores preocupaciones específicamente en relación con la visita de Pelosi.

Entre los analistas y funcionarios taiwaneses existe la creencia de que Pelosi debe realizar su visita en este momento para evitar parecer intimidada por el fuerte lenguaje de Beijing.

Amanda Hsiao, analista principal de China en Crisis Group, un centro de estudios, comentó el viernes que era poco probable que China atacara directamente los activos militares estadounidenses o se arriesgara a una confrontación militar. No obstante, destacó que China ha aumentado considerablemente su actividad militar en los últimos años, incluyendo el envío frecuente de escuadrones de aviones militares a la zona de identificación de defensa aérea (ADIZ) de Taiwán.

“Beijing tendrá que elegir una respuesta que sobresalga visiblemente del ya elevado nivel de actividad”, indicó Hsiao.

El sábado, China llevó a cabo ejercicios con fuego real no anunciados con anterioridad en el estrecho de Taiwán, en la zona más estrecha entre China y la isla principal de Taiwán.

Numerosas delegaciones políticas estadounidenses han realizado visitas no oficiales a Taiwán en los últimos años, como muestra de apoyo a la isla democrática en medio de la creciente presión por parte de China. Pelosi sería la funcionaria estadounidense de mayor rango en viajar al país desde 1997, cuando lo visitó el entonces presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich.

El presidente estadounidense, Biden, que no controla las acciones de la presidenta del Congreso, ya que es una rama del gobierno coigualitaria, comentó a los medios de comunicación que los militares no creían que fuera una buena idea.

Drew Thompson, exfuncionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos, señaló que el hecho de que no se mencionara a Taiwán en el comunicado de prensa no significaba necesariamente que la delegación no visitaría el país en calidad no oficial. En Twitter, Thompson comentó que creía que China se sentiría satisfecha con la exclusión de Taiwán en el itinerario oficial, aunque la delegación visitara el país.

“Se trata de un acomodo ante la preocupación de Beijing, pero está lejos de tratarse de una rendición. Se respeta el interés de China de mantener a Taiwán fuera de la agenda formal y de la lista de Estados soberanos”, comentó.

Thompson comentó que el resultado más probable sería el aumento de las incursiones en la ADIZ o de los vuelos de reconocimiento alrededor de la isla, pero que ahora era poco probable el lanzamiento de misiles o el cruce de la línea divisoria entre China y Taiwán.

Información adicional de Reuters.