Los restos de una cápsula de SpaceX se estrellaron en una granja australiana
Parte de los restos de la nave espacial de SpaceX encontrados en la granja de Mick Miners, cerca del pueblo de Dalgety, en el sur de Nueva Gales del Sur, Australia. Foto: Brad Tucker

La Agencia Espacial Australiana confirmó que los restos espaciales encontrados en las Montañas Nevadas, en el sur de Nueva Gales del Sur, pertenecen a una nave construida por la empresa SpaceX de Elon Musk.

Expertos técnicos de la agencia visitaron la remota localidad el sábado, donde los criadores de ovejas Mick Miners y Jock Wallace descubrieron cada uno un fragmento de restos espaciales en sus respectivas granjas.

La agencia fue alertada por Brad Tucker, astrofísico de la Universidad Nacional Australiana, quien fue el primero en percatarse de que el momento y la ubicación de la caída de los restos coincidían con una nave espacial de SpaceX que reingresó en la atmósfera terrestre a las 7 de la mañana del 9 de julio, 20 meses después de su lanzamiento en noviembre de 2020.

Tucker cree que los restos procedían del tronco no presurizado de la cápsula de SpaceX, elemento fundamental para el despegue pero que se desecha al regresar a la Tierra.

Un vocero de la Agencia Espacial Australiana (ASA) comentó que “la agencia ha confirmado que los desechos provienen de una misión de SpaceX y sigue colaborando con nuestros homólogos de Estados Unidos, así como con otras partes de la Commonwealth y las autoridades locales, según sea el caso”.

“Si la comunidad detecta más restos sospechosos, no debe intentar manipularlos o retirarlos”, indicó el vocero.

“Deben contactar la línea directa de SpaceX Debris al 1-866-623-0234 o en [email protected]”.

Tucker señaló que desde que se anunció el hallazgo de las dos primeras piezas de restos, se encontró una tercera pieza en una zona más al oeste, más cerca de Jindabyne.

VIDEO: Se cree que los restos espaciales encontrada en una granja australiana proviene de la misión de SpaceX de Elon Musk, video

Espera que se presenten más personas con restos “en las próximas semanas, meses e incluso años” ahora que la gente sabe que la desintegración se produjo en la zona.

El vocero de ASA señaló que “está operando conforme al plan de desechos de reingreso al espacio del gobierno australiano, el cual describe las funciones y responsabilidades de las principales agencias y comités del gobierno australiano para brindar apoyo a la respuesta a los desechos de reingreso espacial”.

Tucker indica que ahora se está discutiendo si SpaceX se encargará de recoger los desechos.

Señaló que la tarea de recolección es importante porque podría estar relacionada con cualquier responsabilidad y daños, lo cual no es decisión de SpaceX, sino que es una decisión a nivel gubernamental.

Tucker dijo que el escenario probable, en su opinión, es que dado que no hubo daños, la cuestión no tendrá que implicar pagos intergubernamentales, a diferencia de lo que ocurrió cuando un satélite soviético de propulsión nuclear se estrelló en Canadá en la década de 1980.

Al tratarse de un artefacto de propulsión nuclear, su limpieza supuso un costo de millones de dólares para Canadá, comentó Tucker. Canadá exigió a la URSS una compensación de 6 millones de dólares canadienses, de los que al final recibió aproximadamente la mitad.

Tucker también explicó el motivo por el que los restos espaciales no crearon un enorme cráter cuando impactaron contra el suelo. Cuando la cápsula chocó con la atmósfera terrestre, perdió la mayor parte de su velocidad porque la atmósfera absorbió toda su energía, provocando su ruptura.

“Como cuando lanzas una pelota a través de una ventana, los fragmentos de vidrio no necesariamente viajan a la velocidad de la pelota. Viajan de forma más lenta debido a la transferencia de energía”.

La Dra. Sara Webb, astrofísica en la Universidad de Swinburne, explica que también es posible que los restos hayan rebotado y se hayan alejado del lugar donde cayeron en un principio.

Webb explica que uno de los mejores ejemplos de este efecto es el acontecimiento de Tunguska de 1908: “Se trató de un meteorito increíblemente masivo que cayó sobre el bosque siberiano. Los habitantes de todo el este de Siberia escucharon este enorme estruendo… derribó miles y miles de árboles por toda la zona debido a la explosión de la onda expansiva, pero nunca se ha podido localizar el cráter real del impacto”.

Tucker comentó que los restos tampoco aparecen calientes debido a que han pasado la mayor parte de su órbita en el espacio, un lugar muy frío, y que, en comparación, solo se calientan durante un periodo de tiempo muy corto al atravesar la atmósfera terrestre.

“Es algo parecido a sacar una pizza congelada, meterla en el microondas durante tres segundos y después volver a meterla en el congelador, en realidad aterrizará fría”.

Webb señaló que cualquier residuo espacial que no se calcine al reingresar en la atmósfera supuestamente caerá en un punto llamado “Punto Nemo” en el Océano Pacífico, el punto más alejado de cualquier masa terrestre.

El vocero de la ASA comentó: “la Agencia está comprometida con la sustentabilidad a largo plazo de las actividades en el espacio exterior, incluyendo la mitigación de los desechos, y lo ha destacado en el ámbito internacional”.

Se contactó a SpaceX para que comentara al respecto.