Benjamin Mendy violó a mujeres en ‘habitaciones de seguridad’ cerradas
Los presuntos delitos cometidos por Benjamin Mendy habrían ocurrido en su mansión privada en Mottram St Andrew, cerca de Macclesfield. Foto: Rex/Shutterstock

El futbolista del equipo Manchester City Benjamin Mendy violó a mujeres en “habitaciones de seguridad” cerradas con llave en su mansión aislada de las que creían que no podían escapar, según escuchó un tribunal.

El defensa internacional francés, de 28 años, abusó de su riqueza y fama para atraer a las mujeres a su casa privada en Cheshire y violarlas cuando decían que no o se encontraban demasiado borrachas para dar su consentimiento, escuchó un jurado en el tribunal de la corona de Chester el lunes.

El tribunal escuchó que el futbolista encontró a muchas de las mujeres en clubes nocturnos de Manchester, frecuentemente con la ayuda de su “manipulador”, un hombre de 41 años llamado Louis Saha Matturie, conocido como Saha, que está siendo juzgado junto con él y que está acusado de múltiples cargos de violación y abuso sexual.

Los dos hombres están acusados de mostrar una “indiferencia insensible” hacia las 13 jóvenes que presuntamente atacaron. La conquista sexual de las jóvenes se convirtió en “un juego”, según escuchó el tribunal.

Al dar inicio al caso, el abogado Timothy Cray comentó al jurado que Mendy era un futbolista “razonablemente famoso” en el momento en que se cometieron los delitos.

“Tenía un contrato con el Manchester City y había ganado la Copa Mundial con la selección francesa”, señaló Cray. “Y en la actualidad la fama atrae la atención. La fama también conlleva dinero. Y debido a esto, a la riqueza y al estatus de Mendy, otras personas estaban dispuestas a ayudarle a conseguir lo que él quería”.

Uno de los trabajos de Saha era “encontrar mujeres jóvenes y crear las situaciones en las que esas mujeres jóvenes pudieran ser violadas y abusadas sexualmente”, añadió Cray.

Los hombres tenían un propósito común, se dijo en el tribunal. “En sus mentes, y decimos que esto no puede ser más evidente, el flujo de mujeres que llevaban a sus casas existía para ellos exclusivamente para ser buscadas con fines sexuales”, añadió Cray.

Dos de las mujeres declararon a la policía que los dos hombres se las “pasaban” en las fiestas celebradas en la mansión multimillonaria de Mendy. Cinco indicaron que fueron violadas o abusadas sexualmente únicamente por Mendy y seis únicamente por Saha. Los hombres niegan los 22 cargos que se les imputan.

Según se informa, los presuntos delitos cometidos por Mendy ocurrieron en su mansión privada en la aldea de Mottram St Andrew, cerca de Macclesfield, entre octubre de 2018 y 2021. El pueblo más cercano, Prestbury, se encontraba a 15 minutos a pie a través de un camino rural sin alumbrado, escuchó el jurado.

“Estaba aislado, a unos 27 kilómetros al sur del centro de Manchester en línea recta, pero si llegabas ahí y nunca habías estado ahí, y las grandes y viejas puertas se cerraban con llave detrás de ti, es muy posible que hubieras sentido que eras vulnerable”, comentó Cray al jurado, antes de mostrarles las imágenes del lugar semi rural tomadas con un dron.

Una de las demandantes tuvo que pedirle al ama de llaves que le permitiera salir de las puertas cerradas de la mansión después de su presunto calvario, escuchó el jurado.

Algunas de las mujeres comentaron a la policía que les quitaron sus celulares cuando llegaron. Aparentemente, esta medida era para proteger a Mendy y a otras personas de la intrusión no deseada de las redes sociales, pero esto también les impidió pedir ayuda, según se dijo en el tribunal.

Una de las mujeres explicó que fue a casa de Mendy para encontrarse con otro hombre y que dejó en claro que no estaba ahí para tener relaciones sexuales con el futbolista, pero que este intentó violarla a pesar de ello, se indicó en el tribunal.

Otra mujer contó a los detectives que se encontraba en su periodo menstrual cuando fue violada. Una de las mujeres, que acusa a ambos hombres de violación, tenía 17 años en ese momento. Una de ellas, según escuchó el tribunal, fue abusada sexualmente cuando “estaba más o menos ocupada en la cocina de Mendy”.

Dos de las mujeres comentaron que Mendy las violó en habitaciones de seguridad cerradas, en un despacho y en el dormitorio principal. Se le mostró al jurado un video en el que se veía a un agente de policía enseñando las cerraduras de las puertas, mientras Cray explicaba que eran legítimamente utilizadas por personas adineradas.

“La lógica consiste en que, si es probable que uno sea objetivo de los ladrones, las cerraduras crean en efecto una habitación de seguridad en la que no se puede entrar desde fuera, pero que se puede abrir desde dentro si uno sabe lo que tiene que hacer. La cuestión es que uno debe saber cómo abrirlas desde el interior, y tal vez vean cómo las testigos pueden haber tenido la impresión… de que están encerradas”, explicó Cray.

Ambos hombres sabían lo que estaban haciendo, señaló Cray. “No se encontraban en un feliz estado de ignorancia sexual sobre cómo funciona todo esto, sabían muy bien lo que estaban haciendo. Convirtieron la búsqueda de mujeres para tener sexo en un juego, realmente, y si las mujeres salían perjudicadas o se angustiaban… qué pena. Haz que desaparezca”.

Y añadió: “En estos tiempos, nadie puede dudar, por usar el dicho común, de que ‘no significa no’. Eso ya no constituye una especie de zona gris, o una especie de puerta abierta para que un hombre la atraviese a toda costa… En estos tiempos, nadie puede ponerlo en duda, no pierdes ese derecho porque hayas ido a un bar o te hayas vestido para ir a un club nocturno o hayas ido a la casa de un futbolista y andes de fiesta”.

El abogado comentó al jurado que era probable que los acusados argumentaran que las mujeres que alegan haber sido violadas y abusadas sexualmente “consintieron tener relaciones sexuales voluntariamente, muchas veces con entusiasmo”, dijo Cray.

El juicio continúa.

En México, el 911 ofrece ayuda para casos de violencia contra la mujer y el Consejo Ciudadano en la CDMX al 5533 5533.