Inicia en Reino Unido el ensayo de un antiviral contra la viruela del mono que aceleraría la recuperación
Un paciente en Estados Unidos sostiene un frasco de tecovirimat. Foto: Yuki Iwamura/AFP/Getty Images

En Reino Unido comenzó el primer ensayo clínico en pacientes que tienen viruela del mono de un medicamento antiviral que podría acelerar su recuperación.

El ensayo, conocido como Platinum, analizará si el tecovirimat –un medicamento desarrollado originalmente para la viruela– puede reducir el tiempo que tardan en curarse las lesiones cutáneas y las úlceras.

Se cree que el medicamento impide que el virus de la viruela del mono abandone las células infectadas, deteniendo así su replicación en el organismo, reduciendo el periodo de infección y permitiendo que los síntomas desaparezcan con mayor rapidez.

Sin embargo, aunque el tecovirimat ya está disponible para los pacientes que tienen viruela del mono internados en el hospital, no está disponible para los pacientes en la comunidad, mientras que los expertos señalan que no se dispone de datos sobre la eficacia del medicamento.

El ensayo Platinum está dirigido por el equipo que lideró el ensayo Recovery, en el que se estudiaron posibles medicamentos para el Covid-19 grave, y ya comenzó a reclutar pacientes. El equipo espera que los resultados estén disponibles antes de Navidad, y comenta que el Covid-19 puso de manifiesto la importancia de realizar ensayos clínicos para proporcionar resultados durante un brote.

“En una emergencia de salud pública, la respuesta no consiste en distribuir precipitadamente las pastillas que se cree que pueden funcionar porque se considera que están surtiendo efecto”, comentó el profesor Sir Martin Landray, investigador principal conjunto del ensayo en la Universidad de Oxford. “Se trata de averiguar lo más rápido posible qué es lo que realmente funciona, y después actuar en función de los resultados que se observen”.

Se están produciendo brotes de viruela del mono en una serie de países donde la enfermedad no es endémica, entre ellos Reino Unido y Estados Unidos, y los casos se han registrado principalmente entre hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres. En julio, la Organización Mundial de la Salud declaró a la viruela del mono como una emergencia de salud pública de interés internacional.

Aunque muchas personas superan la enfermedad en cuestión de semanas, puede causar síntomas y dolores graves.

“Alrededor del 10% de los pacientes terminan en el hospital, en ocasiones con complicaciones bastante desagradables”, señaló el profesor Sir Peter Horby, codirector del ensayo realizado en la Universidad de Oxford, señalando que estas podrían incluir infecciones bacterianas, inflamación del cerebro y –en raras ocasiones– la muerte.

El profesor Horby explicó que no existía ningún tratamiento eficaz para tratar la viruela del mono, pero que el tecovirimat era el “favorito” dado que había demostrado ser seguro en voluntarios sanos, mientras que los estudios en animales indicaban que era eficaz contra la enfermedad.

Los investigadores esperan reclutar para el estudio al menos a 500 pacientes que tengan viruela del mono pero que no requieran atención hospitalaria. A los participantes se les asignará de forma aleatoria pastillas de tecovirimat de 600 mg o pastillas de placebo que carecen del principio activo y, sin saber cuál se les ha administrado, se les pedirá que las tomen dos veces al día durante 14 días.

Los participantes pueden incluir tanto a niños como a adultos, y el ensayo estará abierto para personas seropositivas o inmunocomprometidas; con Horby indicando que estos últimos grupos pueden tener un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave y, por tanto, pueden obtener un mayor beneficio del medicamento.

Aunque los investigadores indicaron que se desconocía el precio del tecovirimat, señalaron que si el medicamento resultaba ser seguro y eficaz, trabajarían con el gobierno y otros organismos para garantizar que estuviera disponible para los pacientes.

La Dra. Cheryl Walter, viróloga en la Universidad de Hull que no participa en el ensayo, comentó que el tecovirimat ya había sido sometido a rigurosas pruebas por parte de muchos organismos reguladores de la medicina. Añadió que la posibilidad de disponer de un medicamento posterior al contagio que pudiera ayudar a prevenir la posterior transmisión llegaba en un momento crucial, en vista de la escasez generalizada de la vacuna contra la viruela que puede ayudar a prevenir la viruela del mono.
En el Reino Unido, la escasez de vacunas ha provocado que los organismos de salud pública realicen pruebas con aplicaciones de dosis más pequeñas de la vacuna en las personas en riesgo de exposición a la viruela del mono.

Jimmy Whitworth, profesor de salud pública internacional de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, aplaudió el estudio. “Realizar ensayos durante los brotes es realmente importante, de lo contrario se vuelve muy difícil o imposible realizar ensayos clínicos de enfermedades que solo se observan en gran número durante los brotes”, comentó a The Guardian.

“La viruela del mono puede causar síntomas preocupantes, aunque rara vez mata, por lo que cualquier medicamento que pueda demostrar que mejora significativamente la recuperación será bienvenido”.

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