Los padres de Madeleine McCann pierden el juicio por difamación en Portugal
Gerry y Kate McCann argumentaron que las declaraciones de un exdetective portugués habían dañado su reputación. Foto: Shutterstock

Los padres de Madeleine McCann perdieron su demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra la decisión del Supremo Tribunal de Justicia de Portugal de desestimar su demanda por difamación contra un exdetective que los implicó en la desaparición de su hija.

Kate y Gerry McCann demandaron a Gonçalo Amaral, quien dirigió la fallida búsqueda de Madeleine por parte de la policía en 2007, por las declaraciones que hizo en un libro, en un documental y en una entrevista con un periódico, en las que alegó que ellos estuvieron involucrados en la desaparición de Madeleine.

En 2015, un tribunal de Lisboa condenó a Amaral, exdetective inspector, a pagar 500 mil euros a los padres de Madeleine. Sin embargo, un tribunal de apelación anuló la decisión un año después y, en 2017, el Supremo Tribunal también falló en contra de los McCann.

La pareja acudió al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en busca de una compensación, amparándose en el Convenio europeo para la protección de los derechos humanos –que incluye los artículos que confieren el derecho a un juicio justo (artículo 6) y el derecho al respeto de la vida privada y familiar (artículo 8)– para argumentar que las declaraciones de Amaral dañaron su reputación, su buen nombre y su derecho a la presunción de inocencia.

Sin embargo, una sala de siete jueces decidió por unanimidad que no se había infringido el artículo 8.
Un comunicado de prensa emitido por el TEDH indicó: “Aun suponiendo que la reputación de los demandantes se hubiera visto perjudicada, ello no se debió al argumento expuesto por el autor del libro, sino más bien a las sospechas expresadas en contra de ellos, las cuales habían dado lugar a que se les investigara en el transcurso de la investigación penal (la fiscalía decidió no emprender más acciones en julio de 2008) y habían generado una intensa atención mediática y una gran controversia”.

“Por lo tanto, la información fue dada a conocer al público con cierto detalle incluso antes de que se facilitara el expediente de investigación a los medios de comunicación y se publicara el libro en cuestión. De esto se deduce que las autoridades nacionales no incumplieron su obligación positiva de proteger el derecho de los demandantes al respeto de su vida privada”.

Los jueces declararon inadmisible la demanda en virtud del artículo 6 porque señalaron que el Supremo Tribunal portugués no parece haber realizado comentarios que impliquen la culpabilidad de los padres de Madeleine o la sospecha contra ellos.

Los McCann ahora tienen tres meses para apelar la decisión. En un comunicado, indicaron que se sentían “naturalmente decepcionados” por la decisión, pero que habían cambiado muchas cosas desde que iniciaron el proceso judicial hace 13 años.

“Tomamos medidas por una y única razón: las afirmaciones sin fundamento del Sr. Amaral estaban repercutiendo negativamente en la búsqueda de Madeleine”, dijeron.

“Si la opinión pública creyera que estábamos implicados en su desaparición, entonces las personas no estarían atentas a posibles pistas y podrían no comunicar información relevante a las agencias policiales pertinentes. La atención se centra ahora, justamente, en la búsqueda de Madeleine y de su(s) secuestrador(es)”.

Madeleine tenía tres años cuando desapareció del departamento de vacaciones de su familia en Praia da Luz el 3 de mayo de 2007, mientras sus padres cenaban en un restaurante de tapas cercano, desencadenando así una gran investigación sobre la desaparición.

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Madeleine McCann desapareció, a los tres años, en 2007. Foto: PA

Amaral publicó su libro, Maddie: La Verdad de la Mentira, tres días después de que el fiscal general portugués decidiera poner fin a la búsqueda de la niña en 2008. Posteriormente participó en un documental para la televisión portuguesa.

En abril de este año, las autoridades de la ciudad de Faro nombraron a un violador convicto alemán de 44 años, Christian Brückner, como arguido o sospechoso formal. Se trató de la primera vez que las autoridades portuguesas identificaron oficialmente a un sospechoso en el caso desde que los padres de Madeleine fueron declarados como tales en 2007.

La policía alemana indicó en junio de 2020 que se daba por fallecida a Madeleine y que Brückner probablemente era el responsable de su desaparición. No obstante, la policía británica sigue tratándolo como un caso de una persona desaparecida.