Shinzo Abe: un hombre se prende fuego en protesta por el funeral de Estado del primer ministro japonés asesinado
Agentes de policía investigan el lugar cerca de la residencia oficial del primer ministro japonés, Fumio Kishida, donde un hombre que protestaba por el funeral de Estado de Shinzo Abe se prendió fuego. Foto: KYODO/Reuters

Un hombre se prendió fuego cerca de la oficina del primer ministro japonés, aparentemente en protesta por el funeral de Estado que se llevará a cabo la próxima semana para el exprimer ministro del país, Shinzo Abe.

El hombre, cuyo nombre no se ha dado a conocer, quedó inicialmente inconsciente y sufrió quemaduras en todo el cuerpo tras el incidente ocurrido en Tokio en la mañana del miércoles, a menos de una semana de la controvertida despedida de Abe, que fue asesinado a tiros en julio.

La oposición al funeral de Estado que se realizará el 27 de septiembre ha aumentado desde que la muerte de Abe desencadenó las revelaciones sobre los vínculos del gobernante Partido Liberal Democrático con la Iglesia de la Unificación, cuyos miembros son conocidos coloquialmente como Moonies.

Los medios de comunicación informaron que el manifestante, de unos 70 años, recuperó la conciencia y declaró a la policía que se había rociado con aceite antes de prenderle fuego. Cerca del lugar de los hechos se encontró una nota en la que decía que se oponía firmemente al funeral.

La agencia de noticias Kyodo y otros medios de comunicación indicaron que la policía fue requerida en el lugar de los hechos alrededor de las 7:00 de la mañana tras recibir informes de que alguien estaba “envuelto en llamas”. Los medios de comunicación señalaron que un agente de policía que extinguió las llamas también resultó herido.

Tetsuya Yamagami, sospechoso de haber matado a tiros a Abe el 8 de julio con una pistola casera, supuestamente dijo a los investigadores que su objetivo era el político debido a sus vínculos con la Iglesia de la Unificación.

Yamagami explicó que su familia se vio sumida en la pobreza hace 20 años cuando su madre, miembro de la iglesia, donó grandes cantidades de dinero a la organización.

Abe no era miembro de la iglesia, no obstante, envió un mensaje de felicitación en video a un evento de sus afiliados el año pasado. Una reciente encuesta realizada por el partido gobernante entre sus 379 legisladores reveló que casi la mitad había tenido algún tipo de interacción con la Iglesia de la Unificación.

La iglesia, fundada en Corea del Sur en 1954 por el autoproclamado mesías Sun Myung Moon, recibió el apoyo del abuelo de Abe y primer ministro de la época de la posguerra, Nobusuke Kishi, para establecerse en Japón como oposición al comunismo y al sindicalismo. La organización, conocida por sus bodas multitudinarias, ha sido acusada de presionar a los creyentes para que realicen donaciones que no se pueden permitir, afirmaciones que ha negado.

Las revelaciones sobre los vínculos entre los legisladores del Partido Liberal Democrático (PLD) y la iglesia han dominado la agenda informativa nacional durante semanas y han intensificado la oposición al uso del dinero de los contribuyentes para pagar el funeral de Abe.

El escándalo también ha perjudicado al primer ministro, Fumio Kishida, quien anunció su apoyo a que se llevara a cabo un funeral de Estado pocos días después de la muerte de Abe. Una encuesta del Mainichi Shimbun realizada el fin de semana reveló que el apoyo a Kishida era del 29%, seis puntos porcentuales menos que a finales de agosto.

A principios de este mes, el gobierno informó que el servicio en el auditorio Nippon Budokan en Tokio costaría al menos mil 700 millones de yenes (12 millones de dólares), y que la mayor parte del dinero sería destinado a un enorme operativo de seguridad.

Una encuesta realizada por la agencia de noticias Kyodo, publicada el domingo, reveló que el 60.8% se oponía a la ceremonia, mientras que el 38.5% la apoyaba. Más del 75% opinó que el gobierno estaba gastando “demasiado” en el funeral.

Se espera que entre los invitados extranjeros figuren la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese. En total, se espera que asistan alrededor de 6 mil personas.

Sin embargo, muchos líderes actuales y anteriores no asistirán, entre ellos Barack Obama, quien en 2016 estuvo acompañado por Abe cuando se convirtió en el primer presidente estadounidense en funciones que visitó Hiroshima.

El hombre que se prendió fuego el miércoles no es el primero que recurre a la autoinmolación en una protesta relacionada con Abe, un conservador cuyo legado ha inspirado tanto cálidos homenajes como fuertes críticas.

En 2014, dos hombres se prendieron fuego en incidentes diferentes para protestar contra la implementación de leyes de seguridad que, según los críticos, suponían un alejamiento temerario del pacifismo japonés del periodo de posguerra. Uno de los hombres murió.

Abe, el primer ministro más longevo de Japón, renunció en 2020 alegando mala salud, sin embargo, siguió siendo influyente hasta que fue asesinado a tiros mientras pronunciaba un discurso de campaña electoral en la ciudad occidental de Nara.

Con información de Reuters.