El intercambio de criptomonedas FTX ya no tiene valor, dice un inversionista clave
FTX fue en su momento el segundo mayor intercambio de criptomonedas. Foto: Marc Bruxelle/Alamy

El fundador del segundo mayor intercambio de criptomonedas del mundo, FTX, se disculpó por el casi colapso de su empresa de esta semana, diciendo que “lo arruinó” en sus cálculos y en sus comunicaciones durante la crisis.

Sam Bankman-Fried, un multimillonario e importante donador del partido demócrata de Estados Unidos que presionó a Washington para que regulara de forma más estricta el mercado de las criptomonedas, habló tras el pánico bancario que sufrió su intercambio FTX, con sede en las Bahamas.

Los clientes retiraron 6 mil millones de dólares en las 72 horas anteriores a la mañana del martes, informó la agencia de noticias Reuters, citando un mensaje enviado al personal de FTX, cuando el intercambio se vio obligado a bloquear más retiros en un esfuerzo por mantenerse solvente.

Todavía no ha reanudado los retiros, está bloqueando el registro de nuevas cuentas y aconseja a los clientes existentes que no depositen.

La agitación en el intercambio FTX está afectando al mercado de las criptomonedas, ya que el activo digital fundamental, el bitcoin, cayó un 7.6% en un periodo de 24 horas, hasta los 16 mil 775 dólares, y el segundo más importante, el ethereum, cayó un 4.4%, hasta los mil 205 dólares. Los inversionistas retiraron 700 millones de dólares de Tether, la “stablecoin” que sustenta gran parte de la economía del sector.

“Lo siento. Eso es lo más importante”, escribió Bankman-Fried en una serie de tuits. “La historia completa aquí es una de la que todavía estoy desmenuzando cada detalle, pero a un nivel muy alto, lo arruiné dos veces”.

Debido al “mal etiquetado interno de las cuentas relacionadas con el banco“, indicó que “se equivocó sustancialmente” en sus cálculos de las sumas que el intercambio había prestado a los usuarios para permitirles hacer apuestas apalancadas, es decir, pedir dinero prestado para negociar, magnificando las ganancias y pérdidas potenciales.

Esto significó que pensó que la empresa tenía suficiente dinero a disposición para pagar 24 veces los retiros diarios normales, pero de hecho, no tenía suficiente para pagar siquiera todos los retiros del domingo. “Observamos aproximadamente 5 mil millones de dólares de retiros el domingo, el más grande por un gran margen”.

Sin embargo, insistió en que, aunque el intercambio estaba sufriendo una crisis de liquidez, no era insolvente, y que todavía tenía más activos que el valor total de todos los depósitos de los clientes, aunque en una forma que no podía ser fácilmente convertida en efectivo.

La tardía defensa de Bankman-Fried se produjo horas después de que uno de los mayores inversionistas externos de FTX declarara que la empresa ya no tenía valor. En una nota enviada a los socios, la empresa de capital de riesgo Sequoia indicó que había reducido su inversión de 150 millones de dólares a cero.

“En los últimos días, la crisis de liquidez ha creado un riesgo de solvencia para FTX. En este momento se desconoce la naturaleza y el alcance de este riesgo. Basándonos en nuestro conocimiento actual, reducimos nuestra inversión a 0 dólares”, escribieron los inversionistas, en un mensaje firmado por Team Sequoia.

Solo dos meses antes, la empresa había publicado un extenso artículo autocomplaciente sobre cómo sus socios habían invertido en la empresa debido a que Bankman-Fried era “obviamente un genio” que tenía la visión de convertir a FTX en una súper aplicación en la que se pudiera comprar todo tipo de productos, desde un bitcoin hasta un plátano.

Otros inversionistas perdieron sumas similares, como el Ontario Teachers’ Pension Plan, que el año pasado invirtió aproximadamente 400 millones de dólares en el intercambio, valorando a FTX en 25 mil millones de dólares.

El súbito desplome del valor fue provocado por la filtración de documentos que daban a entender que Alameda Research, un fondo de cobertura estrechamente vinculado a FTX a través de su propietario común, Bankman-Fried, en efecto era insolvente.

Las cuentas de Alameda se basaban en un token, FTT, que era emitido por FTX y que no tenía más valor que el que garantizaba el intercambio, según indicaban los documentos.

En su último comunicado, Bankman-Fried no mencionó la causa del pánico bancario, salvo para decir que Alameda “no está haciendo ninguna de las cosas raras que veo en Twitter, y nada grande en absoluto”.

Y añadió: “De un modo u otro, Alameda Research está finalizando sus operaciones”.

Las filtraciones sobre Alameda se convirtieron en una crisis para FTX cuando Binance, el mayor intercambio de criptomonedas, anunció que vendería su propia y mayor participación en FTT. La venta masiva que se produjo después hizo caer el valor del token muy por debajo del mínimo de 22 dólares que FTX se había comprometido a mantener, y provocó el equivalente a un pánico bancario en el propio FTX, ya que los clientes se apresuraron a retirar sus depósitos más rápido de lo que el intercambio podía procesarlos.

La lucha entre los dos intercambios se convirtió brevemente en una alianza, ya que Binance acordó hacer una oferta no vinculante para rescatar a FTX y fusionarse con ella. Sin embargo, en la noche del miércoles, el acuerdo fracasó.

“Como resultado de la debida diligencia corporativa, así como los últimos informes de noticias relacionados con los fondos de los clientes mal gestionados y las supuestas investigaciones de las agencias de Estados Unidos, hemos decidido que no proseguiremos con la potencial adquisición de FTX.com”, indicó Binance.