¿Sueñas con una Navidad sin Covid-19? Cómo mantenerse a salvo durante la temporada festiva de Reino Unido
Incluso pequeñas cantidades de ventilación pueden ayudar a que las celebraciones en espacios cerrados sean más seguras, dicen los expertos. Foto: famveld/Alamy

Se acerca la Navidad, la temporada de fiestas se cierne sobre nosotros y, por primera vez desde 2019, los malhumorados del gobierno no nos están diciendo qué hacer. Durante dos temporadas navideñas sucesivas durante la pandemia, las autoridades de todo el Reino Unido emitieron normas para limitar la propagación del Covid-19. Este año, no hay ninguna. Adelante, disfruten.

Pero, aunque la normalidad es sumamente bienvenida, el Covid-19 no ha desaparecido. Las infecciones, aunque mucho más bajas que en su pico, están aumentando; el número de personas hospitalizadas con Covid-19 en Inglaterra aumentó un 22% solo en la última semana, mientras que las hospitalizaciones por gripa son incluso más altas. Mientras tanto, cada vez es más evidente el enorme coste que supone el Covid prolongado para la salud y la productividad del país. ¿Qué significa esto para esta temporada de vacaciones? Le preguntamos a los expertos.

¿Realmente tengo que volver a preocuparme por el Covid-19 esta Navidad?

Dentro de lo razonable, sí, comenta la Dra. Helen Salisbury, médica general, profesora titular de educación médica en la Universidad de Oxford y miembro del grupo asesor Independent Sage. “Algunas personas aún se enferman gravemente, sobre todo las clínicamente vulnerables que no han reaccionado a las vacunas, e incluso si no es tu caso, podrías hacer enfermar a otra persona si te contagias de Covid-19 y se lo transmites”.

¿Pero no es como un resfriado actualmente?

Afortunadamente, para muchas personas sanas lo es. Pero “incluso en este periodo post-vacunación y con las denominadas subvariantes leves de ómicron, 750 mil personas más han sucumbido al Covid prolongado y sus discapacidades asociadas durante 2022”, señala Salisbury, “y esto ocurre con frecuencia en personas que se encontraban bien tras infecciones previas.”

De acuerdo, entonces: ¿qué debería hacer?

Lo más importante es estar al corriente con las vacunas, según indica Linda Bauld, profesora de salud pública de la Universidad de Edimburgo y principal asesora de política social del gobierno escocés.

El hecho de estar completamente vacunado no te protegerá totalmente de la infección, pero reduce significativamente el riesgo de enfermarse, explica, y añade que esto también es válido para la vacuna contra la gripa.

En la actualidad, solo las personas mayores de 50 años son elegibles para el refuerzo estacional (otoño) de la vacuna anticovid (junto con el personal de salud, los residentes en asilos, las personas inmunodeprimidas y algunos otros). Sin embargo, desde la primera campaña de vacunación, el número de personas que se vacunan ha disminuido notablemente, y muchas siguen dudando: por ejemplo, el 39.5% de las personas de origen afrocaribeño aún no se han vacunado.

Ponerse todas las vacunas disponibles, comenta Bauld, “también significa reducir el riesgo de padecer Covid prolongado, porque sabemos que las personas que tienen Covid sintomático, y sobre todo las que se ponen mal, son las que padecen Covid prolongado”.

Pero, ¿qué pasa con la fiesta de Navidad a la que voy a ir esta tarde?

“Lo primero que diría es: adelante”, dice Bauld. “Es estupendo que podamos socializar; hagámoslo con gusto mientras estemos bien”.

Hay advertencias, por supuesto: principalmente, no vayas si tienes o sospechas que puedes tener Covid-19. Las fiestas también pueden ser más seguras, señala la profesora Cath Noakes, experta en ventilación de edificios para el control de infecciones de la Universidad de Leeds. “Hay pruebas de que los mayores riesgos se dan en espacios sin ventilación o muy poco ventilados. Así que incluso una pequeña ventilación puede ayudar”.

¿Eso es válido cuando soy el anfitrión de la cena de Navidad?

Por supuesto, comenta. “Sé que es difícil en estos momentos (con) el precio de la calefacción. Pero sigue siendo muy importante considerar si se puede dejar entrar un poco de aire fresco, tal vez abriendo las ventanas de forma intermitente. Eso puede marcar la diferencia”. Aunque los métodos de contagio no siempre son los mismos, lo que ayuda a reducir el Covid-19 también ayudará en el caso de otras enfermedades respiratorias, explica. “El aire fresco es bueno”.

¿Debería pedir a mi familia que se haga una prueba de Covid-19 antes de que venga?

Si fuera a visitar a un familiar anciano o vulnerable, Bauld consideraría la posibilidad de realizarse una prueba de Covid-19, comenta, “pero eso es porque todavía tengo algunas en mi casa. No creo que, en una crisis de costo de la vida, deberíamos aconsejar pruebas a personas que tienen que pagarlas”.

Dicho esto, si puedes permitírtelo, es probable que tus huéspedes vulnerables te lo agradezcan. Eso sí, no confíes por completo en ellas, dice Salisbury. “Es importante recordar que, en ocasiones, las pruebas de Covid-19 no dan resultados positivos hasta después de varios días de enfermedad; por tanto, si no te encuentras bien, no pongas en riesgo a los demás y hazte las pruebas”.

¿Y qué hay de los cubrebocas?

“Sabemos que los cubrebocas funcionan (en la prevención de la propagación de enfermedades respiratorias)”, señala Noakes, sobre todo los FFP2 bien ajustados. “Probablemente no querrás usar el cubrebocas en la fiesta. Pero usarlo cuando viajas en autobús hacia la fiesta, quizás eso es una buena idea, porque te ofrece a ti y a otras personas cierta protección”.

“Basta con ver cuán saturados están los hospitales, el número de infecciones respiratorias que tienen que atender en este momento. Y el Covid-19 no ha desaparecido. Las personas están intentando fingir que ha desaparecido, pero en realidad no ha desaparecido”.