Familiares de los ambientalistas mexicanos desaparecidos acusan a la empresa minera
Antonio Díaz Valencia y Ricardo Lagunes. La empresa minera Ternium México negó cualquier implicación en su desaparición. Foto compuesta: Proporcionada

Los familiares de dos activistas ambientalistas mexicanos desaparecidos señalan a una empresa minera transnacional que, según afirman ellos, es responsable de la destrucción del medio ambiente y de la violencia en la comunidad rural, y podría tener vínculos con los delincuentes que secuestraron a sus seres queridos.

Ricardo Arturo Lagunes Gasca, reconocido abogado defensor de derechos humanos, y Antonio Díaz Valencia, líder de la comunidad indígena de Aquila, en el estado de Michoacán, fueron vistos por última vez en la noche del domingo después de asistir a una reunión comunitaria contra la actividad minera.

Según testigos, los dos activistas fueron amenazados y perseguidos por varios hombres en automóviles y motocicletas después de que salieran de la reunión en Aquila y se dirigieran al vecino estado de Colima. Lagunes, de 41 años, y Díaz, de 71, viajaban en una camioneta Honda de color blanco que posteriormente fue encontrada abandonada al borde de la carretera y llena de impactos de bala, pero sin sangre.

“Los sicarios estaban esperando el momento oportuno. Habían amenazado al maestro (Díaz) y al abogado (Lagunes) en el pasado, y nos dijeron que éramos cinco en su lista. Los sicarios estaban ahí vigilando el domingo, los siguieron en motocicletas y en autos y se los llevaron”, explicó Miguel Jiménez, un miembro de la comunidad, cuyo nombre fue cambiado para protegerlo de represalias.

En una conferencia de prensa el jueves, la hermana del abogado desaparecido, señaló: “Queremos hacer hincapié en la posible responsabilidad de la empresa minera Ternium para asegurar la aparición con vida de mi hermano Ricardo Lagunes y del profesor Antonio Díaz”.

“La empresa es uno de los actores más poderosos de la región, y sus operaciones no solo han afectado al medio ambiente, sino también al tejido social, generando conflictos y violencia. La empresa tiene vínculos con diferentes grupos locales y posiblemente con los perpetradores de esta desaparición. Pedimos una investigación exhaustiva y que la empresa nos apoye para encontrar con vida a mi hermano y a Antonio”, manifestó Lucía Lagunes Gasca.

“Creemos que la empresa podría estar involucrada y por eso pedimos que la empresa diga la verdad; si no tienen nada que ocultar deberían decirlo”, dijo María de Jesús Lagunes, tía del abogado desaparecido.
Ternium México, la empresa minera, negó cualquier implicación.

En un comunicado, un vocero de la empresa minera comentó: “Ternium expresa su solidaridad con las familias de los hombres desaparecidos, y con la comunidad de Aquila … y espera un rápido esclarecimiento de los hechos. Ternium está en contra de cualquier tipo de violencia y rechaza categóricamente cualquier especulación y/o difamación que pretenda asociarla con cualquier tipo de actividad ilegal. Siempre actuamos dentro de la ley y con un amplio sentido de la responsabilidad social. Ternium es una empresa pública líder en la fabricación de acero en Latinoamérica, que opera con transparencia y bajo los más altos estándares de control en todas sus operaciones”.

Lagunes, reconocido defensor de los derechos de los indígenas y de la tierra, representa a la comunidad de Aquila en su lucha por obtener una indemnización por parte de la empresa, cuyas minas supuestamente han generado daños medioambientales, de salud y sociales, así como divisiones y violencia en la comunidad.

La semana pasada, tres miembros de la comunidad –que formaban parte de una fuerza de autodefensa que intentaba proteger su territorio de los grupos delictivos y del acaparamiento de tierras– fueron asesinados por miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos delictivos más poderosos y violentos de México. Otros dos lograron escapar.

La violencia a lo largo de la frontera entre Colima y Michoacán, en el norte de México, ha provocado desplazamientos masivos e inmigración forzada, debido a que el CJNG libra una guerra contra el cártel de los Caballeros Templarios con el fin de obtener el control de diversas industrias ilícitas y legales, entre ellas la minería, el aguacate y el plátano.

México es uno de los países más peligrosos del mundo para los defensores del medio ambiente y de los derechos sobre la tierra, donde los grupos delictivos y los funcionarios corruptos amenazan y atacan a las comunidades con casi total impunidad. En 2021, 54 defensores de los derechos sobre la tierra fueron asesinados y otros 19 desaparecieron, según datos de Global Witness, el organismo internacional de vigilancia que realiza un seguimiento de las violaciones vinculadas a los proyectos de extracción.

En los últimos años, el CJNG ha incursionado en la minería ilegal, perpetrando “violencia contra comunidades indígenas con absoluta impunidad y sin una respuesta adecuada por parte del Estado mexicano”, señaló Global Witness.

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Imagen de Ternium fuera de su planta en Monterrey, México. Foto: Daniel Becerril

Anteriormente, el gobierno mexicano y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos concedieron en numerosas ocasiones a Lagunes medidas cautelares en respuesta a las amenazas de muerte relacionadas con casos de derechos sobre la tierra de alto perfil.
En medio del creciente temor por la seguridad de los hombres –y el enojo por la falta de respuesta del Estado–, familiares, colegas y otros simpatizantes en Ciudad de México instalaron un campamento de protesta frente al Palacio Nacional para exigir que las autoridades actúen.

La situación es compleja y la comunidad se encuentra dividida. Por un lado, los grupos comunitarios en contra de la actividad minera exigen que Ternium México cumpla con las promesas financieras, sociales y de infraestructura que realizó en 2012.

También están intentando detener un nuevo proyecto de extracción de mineral de hierro y otros metales que, según afirman, no ha sido autorizado.

Por otro lado, otros miembros de la comunidad supuestamente están alineados con la empresa y/o con grupos delictivos, según indican los informes locales.

En la última década, 38 defensores locales del medio ambiente y de los derechos sobre la tierra fueron asesinados, y otros seis desaparecieron, según la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todos”. Ninguno de los crímenes ha sido procesado con éxito.

A pesar de los conflictos y la violencia, los activistas comunitarios contra la actividad minera prometieron continuar su lucha en medio del aumento de las enfermedades pediátricas, la escasez de agua, la erosión del suelo y la deforestación. Jiménez comentó: “Estamos asustados en esta lucha, con miedo de que en cualquier momento otro de nosotros podría ser el siguiente. Necesitamos que el gobierno recupere a nuestros compañeros, de lo contrario, los grupos comunitarios tendrán que actuar”.

Ternium México es la filial local del grupo siderúrgico Ternium, con sede en Luxemburgo, que forma parte del grupo italo-argentino Techinta.