Un exótico cometa verde que no se había visto desde la Edad de Piedra vuelve a los cielos de la Tierra
El cometa C/2022 E3 (ZTF) podría ser visible a simple vista cuando pase velozmente junto a la Tierra, dijeron los astrónomos. Foto: Dan Bartlett/Nasa/AFP/Getty Images

Un exótico cometa verde que no ha pasado junto a la Tierra desde la época de los neandertales reapareció en el cielo listo para su máxima aproximación al planeta la próxima semana.

Se calculó que el cometa C/2022 E3 (ZTF), descubierto el pasado mes de marzo por los astrónomos del proyecto Zwicky Transient Facility del Observatorio Palomar en California, orbita alrededor del Sol cada 50 mil años, lo que significa que la última vez que pasó junto a nuestro planeta fue en la Edad de Piedra.

El cometa, procedente de la nube de Oort, situada en los confines del sistema solar, estará lo más cerca posible de la Tierra el miércoles y el jueves de la próxima semana, cuando pase fugazmente junto al planeta a una distancia de 2.5 minutos luz, es decir, a tan solo 27 millones de millas.

Los cometas son bolas de polvo y hielo prístino que giran alrededor del Sol en órbitas elípticas gigantes. A medida que se acercan al Sol, los cuerpos se calientan, lo que convierte el hielo de la superficie en gas y desprende polvo. Todo esto crea la nube o coma que rodea el núcleo duro del cometa y la cola de polvo que lo acompaña.

Las imágenes ya tomadas del cometa C/2022 E3 revelan un sutil resplandor verde que se cree que surge de la presencia de carbono diatómico –pares de átomos de carbono unidos entre sí– en la cabeza del cometa. Esta molécula emite luz verde cuando los rayos ultravioleta de la radiación solar la estimulan.

Los astrónomos armados con telescopios captaron imágenes impresionantes del cometa el mes pasado, mostrando la cabeza del cuerpo, la cola de polvo y la cola iónica, más larga y tenue.

No obstante, desde hace poco, la bola de hielo cósmica se ha vuelto lo bastante brillante como para ser vista a simple vista, al menos en zonas rurales muy oscuras con una contaminación lumínica mínima.

Desde mediados de enero, es más fácil observar el cometa con telescopio o binoculares. Es visible en el hemisferio norte, cuando las nubes lo permiten, cuando el cielo se oscurece al atardecer, por debajo y a la izquierda del asa de la constelación del Arado.

El cometa se dirigirá hacia la estrella polar, la más brillante de la Osa Menor, la próxima semana.

La oportunidad para observar el cometa no durará mucho. Aunque las mejores vistas podrán obtenerse entre el 1 y el 2 de febrero, a mediados de mes el cometa habrá vuelto a oscurecerse y desaparecerá de la vista mientras se adentra en el sistema solar en su viaje de regreso a la nube de Oort.

Este artículo fue modificado el 24 de enero de 2023 para eliminar una mención a la cola de polvo del cometa que se extiende “detrás” de él. Las colas de los cometas se extienden en dirección opuesta al Sol.