‘No hemos terminado’: el fin de la unidad Escorpión tras la muerte de Tyre Nichols es el primer paso, señalan los manifestantes
Manifestantes bloquean el tránsito mientras protestan contra la agresión policial mortal infligida a Tyre Nichols, en Memphis, Tennessee, el viernes. Foto: Seth Herald/AFP/Getty Images

A lo largo de Main Street, justo frente al ayuntamiento de Memphis, una multitud de manifestantes y organizadores blancos y afroamericanos se reunieron bajo la fina lluvia para celebrar una importante victoria: el departamento de policía de la ciudad acababa de anunciar que disolvería de forma permanente la denominada unidad Escorpión, cuyos agentes estuvieron implicados en la muerte por paliza de Tyre Nichols.

No obstante, argumentaron, ese era solo el primer paso para conseguir justicia para Nichols, cuya impactante muerte conmocionó e indignó a gran parte de Estados Unidos y reabrió el debate sobre el racismo y la brutalidad policial. “No hemos terminado”, indicó un organizador a través de un megáfono. “Nos queda un largo camino por recorrer”.

Los manifestantes pidieron que se hiciera pública la información de todos los agentes y el personal implicado en la muerte de Nichols, además de la presentación de cargos por asesinato contra los cinco agentes afroamericanos que atacaron al joven de 29 años. Asimismo, exigieron que se pusiera fin a las detenciones de tránsito arbitrarias, como las de detener a personas por llevar las luces traseras rotas o por llevar la música a alto volumen, así como la disolución de otras unidades y grupos de trabajo con los que cuenta el departamento de policía de Memphis. Antes del anuncio de la disolución de la unidad Escorpión, los manifestantes marcharon frente a una estación de bomberos y el cuartel general de la policía de Memphis y corearon “Justicia para Tyre”.

La protesta se produjo justo un día después de que la ciudad hiciera públicas las imágenes de video de la brutal paliza masiva que causó la muerte de Nichols. En un momento determinado, los manifestantes rodearon las patrullas que habían bloqueado las calles.

Una vez que el grupo recorrió toda la zona y regresó al Ayuntamiento, Amber Sherman, una de las organizadoras, leyó parte del comunicado difundido por la policía de Memphis y añadió: “¡Si podemos lograr una, podemos lograr todas!”.

La disolución de la unidad, uno de los varios grupos de trabajo de la policía de Memphis enviados a los vecindarios para reprimir la delincuencia, fue una de las varias demandas que los manifestantes y la familia de Nichols exigieron tras la muerte de Nichols. En un comunicado, los abogados de la familia, Ben Crump y Antonio Romanucci, señalaron que la disolución de la unidad constituía una respuesta “apropiada y proporcional” a la muerte de Nichols, así como una “decisión decente y justa” para los residentes de Memphis.

“Esperamos que otras ciudades tomen medidas similares respecto a sus unidades policiales de saturación en un futuro próximo para comenzar a crear una mayor confianza en sus comunidades”, indicaron. “Debemos tomar en cuenta que este es solo el siguiente paso en este viaje por la justicia y la rendición de cuentas, ya que es evidente que esta mala conducta no se limita a estas unidades especiales. Abarca mucho más”.

Martavius Jones, presidente del Ayuntamiento de Memphis, comentó a la multitud que ahora correspondía a los funcionarios municipales tomar nuevas medidas para reformar el departamento de policía. “Hágannos responsables”, indicó a la multitud. LJ Abraham, una organizadora comunitaria local, y otras personas miraron a Jones y reiteraron que lo harían.

Jones, que creció en Memphis y ha formado parte del ayuntamiento desde 2015, comentó a The Guardian que le daba crédito al jefe de policía y al fiscal de distrito del condado de Shelby por despedir y acusar respectivamente a cinco oficiales, no obstante, escucharía a los residentes para obtener orientación.

“Somos el órgano que puede presentar reformas que pueden abordar esto, y hacer todo lo posible para intentar evitar que esto vuelva a suceder”, indicó Jones a The Guardian.

JB Smiley, vicepresidente del ayuntamiento de Memphis, pidió que se presentaran cargos contra “todos y cada uno de los policías” implicados en la muerte de Tyre Nichols e instó a los ciudadanos a “acudir” a las próximas reuniones del ayuntamiento para hacer escuchar su voz.

Smiley señaló en un comunicado que el agente de policía que “electrocutó a Tyre Nichols y que obligó a los otros agentes a patearlo” debe ser despedido, haciendo eco de lo que han expresado otros organizadores. Además, tiene previsto introducir enmiendas en las normas municipales que reforzarían la transparencia, obligando a la policía de Memphis a informar sobre las detenciones de tránsito y a hacer un seguimiento de las quejas relativas al uso de la fuerza y otras conductas indebidas.

“No toleramos la brutalidad policial en la ciudad de Memphis”, indicó Smiley. “Esto no volverá a ocurrir en ninguna otra ciudad porque nosotros marcaremos el estándar que la gente tomará como ejemplo y será atendida y se aplicará la política en toda esta nación”.

Abraham, que comenta que ha vivido en Memphis desde que tenía 12 años, dijo a The Guardian que los organizadores siguen exigiendo que la policía de Memphis disuelva otros grupos de trabajo que dirigen, como la unidad multiagencia de pandillas, y que haya transparencia en la divulgación de las grabaciones de las cámaras corporales. Mostró a The Guardian un video de 2020 de una mujer que mostraba a varios policías de Memphis arrodillados sobre la espalda de su esposo mientras intentaban esposarlo, supuestamente en su propiedad.

“Actualmente, cuando alguien recibe un disparo de la policía, no podemos ver ese video”, indicó Abraham, y añadió que cuatro personas fueron asesinadas por la policía de Memphis desde noviembre. “La única razón por la que pudimos ver la grabación de Tyre se debió a la forma en que murió”.

Abraham recordó el momento en que, afuera de un bar de cócteles, interactuó con la policía después de que un cliente hiciera un “comentario racista” sobre su hermano. Durante ese incidente, hace un año, Abraham relata que fue “agredida y arrojada al interior de una patrulla de policía”.

“Para mí, esto revela una capa adicional sobre cuán agresivo cree el departamento de policía de Memphis que tiene que ser cuando no hay ninguna necesidad de agresión. En estas detenciones de tránsito, la gente tiene miedo de que, o bien les den una paliza, o bien vayan a morir”, explicó Abraham. “Eso no debería ser lo que se espera de las personas cuyos sueldos pagamos y a las que se contrata para proteger y servir… Nunca debería ser motivo para que la policía asesine a alguien”.

“No nos detendremos hasta que se atiendan nuestras demandas”, añadió. “Esto continuará”.