‘Al ver la precaria situación de las trabajadoras sexuales he entendido que todos la estamos pasando mal’

Soy periodista freelance, al inicio de la pandemia trabajaba en el Instituto Mexicano de la Radio cubriendo varias fuentes, entre ellas Presidencia y las conferencias de salud, así fue hasta septiembre, ahora me he sumado a las filas del desempleo.

Entre abril y mayo del 2020 decidí ser voluntaria en la organización civil Brigada Callejera en Apoyo a la Mujer Elisa Martínez, entregando comida a las trabajadoras sexuales que ejercen en la inmediaciones de metro Revolución y sobre la avenida Puente de Alvarado, esa población ha sido severamente afectada por la pandemia y no se ha destinado algún apoyo gubernamental en la Ciudad de México donde legalmente están consideradas cómo trabajadoras no asalariadas.

Al ver la precaria situación de las trabajadoras sexuales he entendido que todos la estamos pasando mal ya sea en lo emocional o en lo económico. En las instalaciones de la organización he dado clases para que las trabajadoras terminen su primaria y secundaria, mi mayor pago es ver como en esos momentos de aprendizaje ellas se olvidan que una pandemia está cambiando nuestros modos de relacionarnos y nos mantiene en la incertidumbre al vivir un día a la vez.

Mis ingresos han salido de distintas actividades que no tienen que ver con el periodismo, no obstante espero que pronto la situación mejore para mí y para todos, estoy convencida de que los lazos de solidaridad y compañerismo será la única alternativa para sobrevivir a la pandemia.