García Luna ocultó su declaración patrimonial a partir de 2009
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Genaro García Luna, exsecretario de seguridad en el gobierno de Felipe Calderón, dejó de hacer pública su declaración patrimonial en 2009, cuando apenas estaba por cumplir tres años al frente de la estrategia de combate al narcotráfico.

La riqueza y bienes de García Luna son elementos que pueden darse a conocer en el juicio que enfrenta en Estados Unidos, como parte de las evidencias que llegue a presentar el grupo de fiscales, para comprobar que recibía sobornos de integrantes del Cártel de Sinaloa y así ayudarlos en sus operaciones de trasiego de cocaína hacia ese país.

De acuerdo con medios nacionales como Proceso, la defensa de García Luna solicitó al juez Brian Cogan “prohibir como evidencia ‘la riqueza y los lujos’ que su defendido acumuló después de 2012”.

En la última declaración patrimonial que aceptó hacer pública, a inicios de 2006, García Luna reportó ingresos como funcionario por 2 millones 455 mil pesos anuales (204 mil dólares al tipo de cambio de esa fecha). Entre sus bienes patrimoniales estaba una camioneta Land Rover con un valor de 617 mil 136 pesos, un Ford Mustang de 220 mil pesos y dos cuentas bancarias: una con 480 mil pesos y otra que parecía ser para el gasto del día a día porque solo tenia 2 mil 630 pesos de saldo, además de cuatro tarjetas de crédito en las que gastó un total de 700 mil pesos.

En 2005, cuando aún no formaba parte del gabinete presidencial, García Luna había vendido una casa por un millón de pesos y reportó que había comprado la camioneta Land Rover, tenía 205 mil 515 pesos en el banco y adeudos en tarjetas de crédito por un millón 303 mil pesos.

Pero esa posible transparencia de sus bienes, mientras fue coordinador general de la Agencia Federal de Investigaciones desapareció a los dos años de ser secretario de Seguridad Pública y estar al frente del combate al crimen organizado.

El extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera Santiago Nieto aseguró a medios nacionales esta semana que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público envió a autoridades estadounidenses documentación de las investigaciones sobre las operaciones financieras que llevaba el exfuncionario.

Las investigaciones de la UIF cuando Nieto estaba al frente comenzaron al rastrear el dinero que se pagaba a la empresa con la que el gobierno de Calderón había hecho un contrato millonario por la construcción y mantenimiento de penales federales en México y que se mantuvo con su sucesor Enrique Peña Nieto, el capital que recibía la empresa era enviado a Panamá, en donde había personas cercanas al círculo de García Luna.

Nieto señala que ese dinero sirvió para sostener el nivel de vida que tenía García Luna en Estados Unidos y hubo otras transacciones para enviar capital a Tel Aviv, Curazao y Letonia, entre otros paraísos fiscales.

“En Estados Unidos, la causa penal penal contra García Luna tiene que ver con narcotráfico, con vínculos con la delincuencia organizada, pero lo cierto es que el dinero que él ejercía, llegado de la delincuencia organizada o llegado de actos de corrupción política, en Estados Unidos era un ejercicio de lavado de dinero. Finalmente estaba ingresando al sistema financiero norteamericano recursos de naturaleza ilícita, sea por delincuencia organizada o sea por corrupción política”, señaló Nieto en una entrevista difundida en redes sociales.

García Luna fue aprehendido en diciembre de 2019 en el estado de Texas y de ahí fue trasladado a Nueva York para enfrentar un proceso en el que enfrenta cuatro cargos por conspiración para la distribución internacional de cocaína al supuestamente recibir sobornos del Cártel de Sinaloa, además de haber mentido al Servicio de Migración.

Este lunes 23 de enero los fiscales y la defensa presentarán sus argumentos ante el jurado, con lo que dará inicio formal el proceso luego de la selección del jurado. Por los cargos que enfrenta y si es hallado culpable, García Luna podría recibir una condena de al menos 20 años de prisión hasta cadena perpetua.