El júbilo tiene un sabor agridulce: ante los ojos de la justicia, Julian Assange sale en libertad convertido en un criminal que ya ha cumplido su sentencia.
Promoviendo políticas de salud pública, en lugar de criminalización, la Corte Suprema de Brasil descriminalizó el porte, cultivo y consumo de marihuana para uso personal.
Joshua, portavoz del grupo surcoreano, afirmó que asumen el rol con el fin de “devolver lo que hemos recibido de todos ustedes, para que tengan un mejor futuro”.
El fundador de WikiLeaks fue sentenciado a 62 meses de cárcel, tomando en cuanta el tiempo que pasó en prisión en Reino Unido, por lo que quedó en libertad.