Si más electricidad en los hogares, edificios de oficinas y las fábricas proviene de fuentes como el viento y el sol, si los aparatos electrodomésticos utilizan menos electricidad, si más coches son eléctricos, si… una larga lista de tecnologías verdes fuera adoptada, podríamos ingresar en un mundo más próspero, de aire más limpio, sin cambiar nuestro estilo de vida de manera drástica.